Ander Martín, a por el más difícil todavía: ser campeón del mundo

Ha adquirido la condición de deporte olímpico. Su protagonismo es ascendente. El interés que despierta, creciente. El beach sprint se ha subido a su particular ola de popularidad. Todavía no ha transcurrido un mes desde la celebración del Campeonato de Europa (se desarrolló en septiembre en la población andaluza de La Línea de la Concepción) y ya asoma por el calendario el evento culminante de la temporada: el Campeonato del Mundo. Va a celebrarse en China entre el 18 y el 21 de octubre. Este Mundial podrá ser igual de espectacular y atractivo que en ediciones anteriores. Sin embargo, va a tener más repercusión, más notoriedad. Y todo, por el estreno del beach sprint en el programa de los Juegos de Los Ángeles 2028.

El deporte de la Comunitat Valenciana y, más en concreto, el Proyecto FER van a estar perfectamente representados en este Mundial. Ander Martín, en categoría absoluta, y Xavi Torres y Marina López Sempere, en la competición juvenil, han sido los elegidos para competir en la prueba reina, la individual. Justa recompensa tras los sensacionales resultados conseguidos en el reciente Campeonato de Europa. Hoy, nos ocupamos de Ander Martin.

Ander Martín

Hace apenas un mes, el pasado 17 de septiembre, Ander Martin (Torrevieja, 26 años) llegó más lejos que nunca. Logró el oro en el Campeonato de Europa, torneo desarrollado en La Línea de la Concepción. Se mostró más rápido, más alto, más fuerte. Hizo honor al lema oficial de los Juegos Olímpicos, precisamente como guiño al estreno del beach esprint en Los Ángeles 2028. Ander ha confirmado que es una estrella internacional de su deporte. Además de sus virtudes estrictamente deportivas, el embajador FER exhibe madurez y personalidad. Maneja la presión con maestría. Gestiona la presión con naturalidad. Asume su rol de favorito con normalidad.

Tras su impresionante éxito en el Campeonato de Europa, Ander Martín busca ahora el más difícil todavía: convertirse en campeón universal. Ser el mejor del mundo. En China, volverá a afrontar la modalidad individual. Cabe recordar que el remero alicantino ya sabe lo que es brillar en Campeonatos del Mundo. En la edición de 2025, en Turquía, conquistó la plata. Antes, ya había acumulado más triunfos en certámenes planetarios: oro en doble masculino en 2019, oro en doble mixto en 2021 y en 2022; y sendos bronces en doble mixto en 2018 y 2024.

Ha transcurrido casi un mes desde que te proclamaste campeón de Europa. ¿Notas que tu nombre ya empieza a ser muy célebre en el deporte español?

No sé si tanto como célebre. Sí que noto que el beach esprint es, cada vez, más conocido lo cual me hace mucha ilusión. Pero intento mantenerme al margen de todo ello. Al final, sigo siendo el mismo de siempre, el que, día a día, entrena al máximo, disfruta de su deporte e intenta mejorar. Si, además, nuestros resultados permiten que el beach esprint tenga más proyección, perfecto.

Eres consciente de que vas a generar las máximas expectativas y de que la gente espera de ti la medalla de oro, ¿verdad?

Sí, lo soy y, como siempre digo, no lo rehúyo. Entiendo perfectamente que, tras los últimos resultados, haya muchas más expectativas, pero intento que no se conviertan en una mayor presión. Yo quiero ganar, pero un Mundial tiene muchísimo nivel. Un pequeño detalle puede decidir una regata. Voy con toda la ambición, llego pletórico, pero también tengo mucho respeto por todos los rivales, muchos, hasta 48, y muy buenos.

Si compites a tu máximo nivel, en tu mejor versión, ¿te ves siendo campeón del mundo?

Aunque suene a inmodestia, sí. Si consigo sacar mi mejor versión y apenas cometo errores, tengo nivel para ser campeón del mundo. Ello no significa que vaya a ganar con seguridad, porque hay rivales buenísimos. Pero llego al Mundial con opciones reales de lograrlo.

Al respecto, ¿en el Europeo de La Línea lo hiciste perfecto o hay detalles por mejorar?

El Europeo salió muy bien y estoy muy contento, pero, incluso cuando ganas, hay detalles que se pueden mejorar. La salida, la entrada al barco, los giros, las transiciones… Lo hemos analizado todo. Además, en lo físico, no estaba en el pico de forma. Ahora, sí.

Por último, si ganas el oro, querrás compartirlo…

Sí. Al final, en el agua estoy yo solo, pero detrás hay muchas personas que apoyan y ayudan. Me gustaría quedarme con mi entrenador principal, Antonio Barbero, con el Real Club Náutico de Torrevieja, que es casi una familia, y con mi madre, que pese a no saber nada de remo, es una persona clave y un pilar fundamental.