Fotos: Gabriela Sabau & Emanuele Feliciantonio / IJF
Segundo capítulo dedicado al Campeonato del Mundo de judo, competición que arranca este domingo, 4 de octubre. El Proyecto FER desplaza a Bakú, escenario del certamen universal, una delegación compuesta por tres deportistas. Ayer, nos ocupamos de Ayumi Leiva (menos 52 kg), que viene de conseguir el oro en el Grand Slam de Budapest. Turno, hoy, para Luis Barroso y Adriana Rodríguez. Nos ocupamos de ambos.
Luis Barroso
Hace ahora casi un año, en noviembre de 2025, Luis Barroso vivió lo mejor y lo peor del deporte. Al tiempo que conseguía un gran éxito internacional -una medalla de bronce en el Grand Prix de Croacia– se lesionaba en su rodilla derecha. De hecho, tuvo que pasar por el quirófano. A mediados de abril del presente curso, corto de preparación y sin estar todavía al 100%, compitió en el Europeo de Georgia. Ganó sólo un combate y cayó en la segunda ronda. Semanas después, tampoco no le fue bien en el Grand Slam de Kazajistán.
Pero el curso de los acontecimientos cambió a finales de agosto. Barroso (nacido en Talavera de la Reina en 2003, pero residente en Valencia desde 2021) logró subir al podio. Logró una medalla de plata en los Juegos Mediterráneos en Italia. Y hace pocas semanas, en el Grand Slam de Budapest, logró ganar dos combates. Es decir, con su rodilla ya en mejores condiciones, Luis (categoría de menos 60 kg) empieza a despegar. Ahora, afronta la gran reválida del Campeonato del Mundo, pues en el certamen universal de 2025, sólo ganó un combate. Su turno llegará el domingo 4 de octubre.
Sin duda. Más allá de la medalla de plata conseguida en los Juegos Mediterráneos, me noto en un nivel muy alto. En la última competición, el Grand Slam de Budapest, caí en el tercer combate, en los octavos de final, pero competí muy bien.
Tener un día redondo. Pero ello, a veces, depende de pequeños detalles o de que te acompañe la suerte. Yo sigo confiando en mí, en mi evolución, en el proceso, en mis entrenadores… Cada día, me noto más cerca de conseguir algo realmente grande.
No admiro especialmente a nadie, pero sí que están a un altísimo nivel el israelí Ashpiz y el ruso Bliev.
Adriana Rodríguez
Adriana Rodríguez (Castalla, Alicante, 23 años, categoría de menos 57 kg) se dispone a disputar su primer Campeonato del Mundo absoluto. Se ha ganado este derecho gracias a la medalla de plata alcanzada el pasado agosto en el Grand Prix de Perú, su mejor resultado de siempre. Adriana, una de las grandes esperanzas de futuro del judo valenciano, lleva dos temporadas disputando los grandes torneos internacionales. Por ejemplo, ha estado presente en cinco Grand Slam. En 2025, ganó un combate en el de París y cayó en la primera ronda en el de Abu Dabi. En 2026, ganó dos cruces en el de París, superó uno en el de Tiblisi y, más recientemente, perdió a las primeras de cambio en el de Budapest. Sin embargo, lo mejor está por llegar. La judoca alicantina experimenta unas sensaciones muy especiales antes de afrontar su primer Mundial en categoría absoluta. Competirá el martes 6 de octubre.
Un poco de todo, pero fundamentalmente tengo ilusión. Y ganas de mostrar mi mejor versión en esta competición tan especial.
Quizás, la principal diferencia sea la experiencia que ellas sí tienen y que a mí todavía me falta en los grandes eventos. Pero, sinceramente, creo que en el resto de aspectos puedo estar ahí. En los últimos meses he demostrado que puedo competir de tú a tú y sin complejos con rivales del máximo nivel, lo cual me ha dado mucha confianza. Soy optimista porque, además, creo que tengo mucho margen de mejora.
Acabar cada combate con buenas sensaciones y, aunque pierda, no tener nada que reprocharme.