Foto: RFEA / Sportmedia
Más lejos que nunca. Más regular que nunca. Las mejores marcas de siempre. Más allá de las sensaciones, a tenor de los registros que ha logrado durante toda esta temporada, la atleta Fátima Diame (Valencia, 29 años) ha atravesado en 2026 uno de los momentos más dulces de toda su carrera deportiva. Centímetro a centímetro, ha ganado terreno, ha progresado, se ha superado a sí misma. Cada comparecencia se ha convertido en una nueva y pequeña, o gran, conquista. Mínima en lo cuantitativo, pero de gran valor en lo cualitativo. La saltadora valenciana logró dos nuevas marcas personales en un margen de apenas 20 días.
Fátima Diame llevaba anclada en los 6,82m durante mucho tiempo. Alcanzó por primera vez ese salto en junio de 2021. Por su importancia y simbolismo, es difícil olvidar aquel momento. Fue en el Memorial José Antonio Cansino, en Castelló de la Plana. Y fue en el último día válido y hábil para conseguir las mínimas de los Juegos Olímpicos de Tokio. Con posterioridad, repitió ese registro en tres ocasiones: dos más en Castelló, su escenario talismán, su destino fetiche, y una tercera en Budapest, en el Campeonato del Mundo celebrado en el verano de 2023. Paradójicamente, no alcanzó esa frontera en los dos Campeonatos del Mundo en pista corta en los que se colgó sendas medallas de bronce: en Glasgow, en 2024, llegó hasta los 6,78m; y en China, en 2025, hizo 6,72m.
El esperado ‘salto’ de calidad, el deseado paso adelante se escenificó en el verano de este 2026. Tras una temporada invernal discreta o, cuanto menos, no especialmente llamativa, todo cambió con la llegada del aire libre. Empezó muy bien, con un 6,78m en la Reunión de Salamanca, el 6 de junio. Esa primera comparecencia se convirtió en una especie de declaración de intenciones. Tres días más tarde, dio el primer mordisco a su marca personal: 6,84m en Guadalajara. Y el 1 de julio, arañó un centímetro más: saltó 6,85m. ¿Dónde? Cómo no, en Castelló de la Plana, competición y escenario con los que mantiene un idilio en toda regla. Y todo ello, como ocurre desde hace más de un año, con la izquierda como pierna de salto.
La temporada acabó con el oro en el Campeonato de España, en Málaga, con una marca de 6,70m, y con una meritoria sexta plaza en el Campeonato de Europa, en Birmingham, gracias a un más que notable registro, 6,80m. Diame, por tanto, ha puesto unos sólidos cimientos para afrontar con seguridad y garantías la segunda mitad del ciclo olímpico. La saltadora valenciana espera encadenar en Los Ángeles 2028 sus terceros Juegos. Si lo consigue, los afrontaría con ganas y con deudas por saldar. Ni en Tokio ni en París pudo brillar.