“Todo va según lo previsto. El proceso sigue su curso”. Son las palabras de Toni Simarro, el reconocido y veterano entrenador castellonense a la hora de ponderar la evolución y los resultados de su pupila, Andrea Sales. Andrea es una de las grandes promesas del atletismo español en la modalidad de lanzamientos. El martillo está en buenas manos. Así se ha demostrado, de nuevo, durante el reciente fin de semana, en el Campeonato de España de invierno de lanzamientos largos, competición celebrada en Castelló de la Plana.
La atleta FER acumuló dos medallas. Por una parte, se colgó el oro en el torneo sub-23. Además, con holgura, con claridad, con jerarquía. Aventajó en más de 10 metros a la segunda clasificada. Por otra, conquistó la plata en el concurso absoluto. Sólo le separaron del título 1 metro y 29 centímetros. El relevo entre la eterna, ejemplar y casi incombustible Laura Redondo (37 años) y Andrea Sales (Vall d’Alba, Castellón, 19 años) es cuestión de tiempo. Pura inercia. Ley de vida.
Razón tenía Andrea Sales cuando, días antes de este Nacional de invierno en Castelló de la Plana, señalaba que, de inicio, no firmaba un bronce en el cuadro absoluto. Hace apenas un mes, la embajadora FER había proyectado el martillo hasta unos apreciables 66 metros y 39 centímetros, un registro que suponía marca personal. Durante este pasado fin de semana, en ese concurso absoluto, propulsó el artefacto hasta los 65,71m, lanzamiento inferior a los 67 metros exactos alcanzados por Laura Redondo. Horas más tarde, en la competición sub-23, se superó a sí misma y llegó más lejos que nunca, 67,51m. Es decir, con esta marca, se hubiera proclamado campeona absoluta. Su progresión es incesante.
“El balance del fin de semana es muy satisfactorio, por supuesto. El sábado, en el torneo absoluto, disfruté mucho de la competición. Quedé muy contenta con la regularidad mostrada y por estar cada vez más cerca de mi admirada Laura. Ayer domingo, en el concurso sub-23, no calenté demasiado bien. De hecho, en esa previa, no hice ningún tiro válido. Pero curiosamente, nada más empezar la competición, entre muy activa. Mi primer lanzamiento ya fue buenísimo, 66,74m. En ese momento, supe que tenía una muy buena oportunidad. Y así fue. Por fin, pude superar, y por bastante, los 67 metros. Además, lo logré en mi ciudad, con mi gente y mi familia como espectadores. Estoy muy contenta con mis prestaciones durante estos dos días, por haber roto la frontera de los 67 metros y por ver que no dejo de crecer. Lo ocurrido este fin de semana en Castelló me da mucha moral y fuerza para el resto de la temporada”, comenta Andrea.
Superado el gran torneo nacional de cada época invernal, Sales ya se centra en la Copa de Europa de lanzamientos, evento que se celebra en Chipre en apenas tres semanas (13-15 de marzo). En principio, la atleta castellonense afrontará el concurso sub-23, en el que, como mínimo, espera mejorar la sexta plaza firmada en la edición de 2025. Con posterioridad, ya llegará la temporada de aire libre, en la que volverá a tener una nueva oportunidad para destronar a Laura Redondo, y en la que, sobre todo, soñará con la clasificación para el Campeonato de Europa de Birmingham. «No es un objetivo perentorio, no me lo marco como una obligación. Dicho esto, tampoco lo descarto. Es difícil, porque he de rozar los 70 metros, pero tampoco es ninguna utopía”, señala, para finalizar, Andrea Sales, la lanzadora del futuro.