Bárbara Pardo, Lucía Muñoz y Marina Cortelles: magia sobre el agua y el tapiz

Dos deportes tan dispares como el piragüismo y la gimnasia rítmica han estado unidos por un mismo nexo durante el reciente fin de semana. Ambas modalidades ofrecían sendas Copas del Mundo. La de piragüismo se desarrollaba en Canadá. La de rítmica, en Milán.En los dos casos (otra coincidencia), estábamos ante los últimos ensayos de calidad antes de las grandes citas del curso: los respectivos Campeonatos del Mundo. Los dos, por cierto, tendrán lugar en pocas semanas, en el mes de agosto. Como último paralelismo, las dos Copas del Mundo han vuelto a deparar grandes alegrías para tres deportistas femeninas del Proyecto FER, una constante durante los últimos meses. Repasamos los nuevos éxitos internacionales logrados por la palista Bárbara Pardo, y por las gimnastas Lucía Muñoz Jaén y Marina Cortelles Terribas.

El K4-500m femenino español está imparable

La vida deportiva de Bárbara Pardo (Antella, 26 años) sigue igual. Igual de bonita, de reconfortante, de exitosa, de satisfactoria. La palista valenciana continúa en estado de gracia. En racha. Abonada a la felicidad. Desde que arrancó el curso 2026, la deportista FER y sus tres compañeras en la embarcación del K4-500m han disputado cuatro grandes competiciones internacionales. Y llevan un pleno de podios. Cuatro de cuatro. A las platas de las Copas del Mundo celebradas durante el mes de mayo en Hungría y Alemania, y al impresionante oro conseguido en el Campeonato de Europa, disputado en Portugal a mediados de junio, han añadido una nueva plata en la última Copa del Mundo de 2026, la desarrollada durante el reciente fin de semana en Canadá.

La reiteración en el éxito no impide el asombro. La reincidencia en el triunfo no oculta la admiración. Con la feroz competencia existente, alcanzar tal nivel de fiabilidad, de regularidad, de solidez, de excelencia genera fascinación. En Canadá, al igual que ocurrió en las dos anteriores Copas del Mundo, las de Hungría y Alemania, el cuarteto español se convirtió en el mejor combinado europeo y sólo fue superado por China. De nuevo, Bárbara Pardo y sus compañeras (Sara Ouzande, Lucía Val y Daniela García) fueron mejores que rivales tan cualificados como Alemania, Polonia, Hungría o Gran Bretaña, entre otros. Palabras mayores. Lo impensable se ha convertido en real. Y, sobre todo, en habitual, en usual. El K4-500m español, una de las modalidades más simbólicas y relevantes del piragüismo, ya es toda una potencia internacional. Las expectativas de cara al momento culminante de la temporada (el Campeonato del Mundo, del 26 al 30 de agosto, en Polonia) no pueden ser mejores.

El conjunto español de rítmica apunta al billete olímpico

En apenas un mes, a mediados de agosto, se desarrollará en Alemania el Campeonato del Mundo de rítmica. A los alicientes intrínsecos a un Mundial, hay que añadir su condición de evento clasificatorio para los Juegos de Los Ángeles 2028. El inminente certamen universal reparte seis billetes olímpicos: tres en categoría individual, y otros tres en la modalidad de conjuntos. Y en esta última, uno de los grandes favoritos para adjudicarse alguno de esos mágicos pasaportes es el combinado español. Así lo insinúa el desarrollo de la temporada, y así lo han confirmado los resultados logrados este reciente fin de semana en la Copa del Mundo de Milán.

Sólo un mes y medio después de conseguir un histórico triplete de oros en el Campeonato de Europa, el conjunto nacional, del que forman parte las deportistas FER Lucía Muñoz Jaén y Marina Cortelles, ha vuelto a demostrar su altísimo nivel. En la Copa del Mundo desarrollada en Milán, el equipo nacional ha subido a dos podios. Se colgó el bronce, aunque empatado con China, que fue segunda, en el all around o concurso completo, y alcanzó el oro en la final parcial del ejercicio de cinco pelotas. En suma, inmejorables perspectivas para afrontar con plenas garantías el Mundial dentro de sólo un mes.