Esta vez, sí. A la quinta fue la vencida. En esta ocasión, no hubo ni caídas con la bicicleta, como en Alghero; ni crisis físicas, como en Hamburgo; ni ‘tiros al palo’, como en Quiberon. David Cantero volvió a encumbrarse el pasado sábado. Demostró, de nuevo, su nivel, su categoría, su talla. Ratificó que es una gran figura del triatlón internacional. Tras una temporada con más sustos que bonanzas, el deportista FER logró la medalla de plata en la Serie Mundial de Weihai, China, la séptima y antepenúltima prueba del Campeonato del Mundo de triatlón en este curso 2026. Es su segundo podio en las Series Mundiales. El primero se remonta a octubre del pasado año, momento en el que conquistó la plata en la Gran Final, en Australia.
Una medalla en un evento de tronío siempre es bienvenida. Pero, en este caso, si cabe, la plata alcanzada en China tiene un significado muy especial. David Cantero (Aldaia, 23 años) necesitaba reivindicarse. A mediados de julio, el magnífico triatleta valenciano empezó sus minivacaciones con sensaciones extrañas. Su flojo resultado en Hamburgo le dejó, nunca mejor dicho, con mal cuerpo. En la ciudad alemana, el deportista FER vivió el peor día en las dos últimas temporadas. Curiosamente, completó uno de sus mejores tramos acuáticos de siempre, pero después, se quedó sin energía. Vacío. También las estrellas pueden tener una crisis. Ahora bien, las fuerzas pueden faltar en un momento dado, pero el talento persiste, la calidad permanece. El pasado sábado, volvió el vigor. La clase ya estaba. Seguía bien presente. No había caducado. Es decir, David Cantero ha vuelto.
El sábado 22 de agosto, ya se proclamó campeón de España en Mérida. Y este pasado sábado día 29, en Weihai, David sólo cedió ante el suizo Max Studer, quien se aprovechó de un resbalón sufrido por el deportista FER en el tramo final de la carrera a pie. Condicionada por la lluvia, la Serie Mundial desarrollada en China se convirtió en una prueba de supervivencia, en una emboscada. Había que extremar las precauciones para evitar las caídas sobre un asfalto mojado y, por tanto, peligroso y traicionero. Cantero, que nadó bien, con corrección, salió sano y salvo del segmento ciclista. Nada más empezar a correr, se escapó junto con el suizo Studer y el canadiense Tyler Mislawchuk. De los tres, Cantero llevaba las de ganar. Sencillamente, porque es mejor que sus dos compañeros de fuga en el arte de correr a pie. Pero ese inoportuno tropiezo a poco de la meta le privó de la victoria. Por suerte, el percance no fue grave. Se levantó al instante y pudo retomar la marcha. No pudo alcanzar al suizo, pero sí, distanciarse del canadiense. Conclusión: fantástica medalla de plata.
“Estoy muy contento por lograr mi segundo podio en una Serie Mundial. La carrera fue una locura por culpa de la lluvia. Había que ir con mucho cuidado y precaución porque el asfalto estaba muy peligroso. En la carrera a pie, me noté extraño. Yo suelo ir a fuego, pero en este caso, tuve que ser prudente y táctico, algo a lo que no estoy acostumbrado. Pese a ir con mucho cuidado, no pude evitar una pequeña caída que, posiblemente, me privó de la victoria. Pero también es cierto que no fue un percance grave, que no me hice daño, y que me pude recuperar a tiempo para acabar segundo y lograr la medalla de plata. Por tanto, muy satisfecho tras el mal día sufrido en la Serie de Hamburgo a principios de julio”, explicó David Cantero.
Con este podio, el deportista de Aldaia remonta posiciones en la clasificación general del Mundial 2026. Ahora es 11º. Y todavía dispone de dos oportunidades para escalar. Porque Cantero va a disputar las dos últimas Series Mundiales del curso. El domingo 13 de septiembre, correrá en Karlovy Vary, República Checa. Y el sábado 26 de septiembre, afrontará en Pontevedra la Gran Final de 2026. David todavía promete emociones fuertes.