Eusebio Cáceres roza el bronce olímpico en Tokio

Por cuarta vez en su carrera deportiva, Eusebio Cáceres se ha quedado a las puertas del podio en un gran evento internacional. Ya le sucedió en el Mundial de Moscú 2013, donde un centímetro le separó del bronce. Ya le ocurrió en el Europeo de Zúrich 2014, evento en el que acabó cuarto por apenas tres centímetros. Se repitió la historia en el Europeo bajo techo de Glasgow 2019, certamen en el que el tercer clasificado le aventajó en cinco centímetros. Y ha protagonizado el mismo desenlace esta pasada madrugada, en los Juegos Olímpicos de Tokio. En el último turno de la final de longitud, el griego Tentoglu ha dejado al atleta FER sin una medalla que ya acariciaba y que había merecido tras una sensacional actuación. Esta vez, como en Zúrich, tres centímetros le han alejado de la gloria y la eternidad.

Han pasado ya unas horas desde que acabé cuarto, pero las sensaciones siguen siendo extrañas. Difíciles de explicar. Por supuesto, hay un poso de amargura y frustración por quedarme tan cerca, a sólo tres centímetros, de un bronce olímpico. Por un instante, me vi en el podio. Lo vivido hoy en Tokio me recordó a lo experimentado en el Mundial de Moscú de 2013, cuando también acabé cuarto y a un centímetro de la medalla. Pero prevalecen la satisfacción y la alegría. Creo que hice un magnífico concurso. Lo di todo. No saltaba tanto desde 2013. Aunque siempre aspiro a más, no tengo nada que reprocharme, explica Eusebio Cáceres.

El deportista alicantino ha firmado un concurso excelso. Ha sido capaz de establecer tres marcas personales de 2021 en apenas una hora: 8,08, 8,11 y 8,18m. Este año, había alcanzado los 8,04m en la Golden League de Gateshead. No volaba tanto como hoy desde hacía 8 años. En el Mundial de Moscú 2013, saltó 8,26m. Al año siguiente, en el certamen continental de Zúrich 2014, su mejor registro fue de 8,11. A partir de ese momento, un sinfín de lesiones y desgracias lastraron su trayectoria hasta que recuperó la continuidad en 2019. De hecho, en el Mundial de Doha, ocupó la séptima posición con una marca de 8,01m.

“En apenas un mes, cumpliré los 30 años. Es decir, no nos engañemos, no soy ningún chaval. Pero tengo la grata sensación de que hay Eusebio para rato. Como si fuera a empezar de cero otra vez. Siento que todavía tengo mucho que decir. Mucho que disfrutar y hacer disfrutar. Por ejemplo, y sin ir más lejos, de cara al apasionante 2022 que se avecina, con Mundial de pista cubierta, y Europeo y Mundial al aire libre. Tengo que mejorar técnicamente, pero a nivel físico me encuentro como un avión», indica el saltador alicantino.

 

Tras las fuertes emociones vividas, Eusebio asegura que regresa a España “reforzado, con mucha moral, con hambre, con ganas de más, pese a la cuarta medalla de chocolate en mi carrera deportiva. Y vuelvo a casa feliz por haber estado en unos Juegos tan especiales. Ha sido todo un privilegio”, concluye Cáceres.

Tengo la grata sensación de que hay Eusebio para rato. Como si fuera a empezar de cero otra vez. Siento que todavía tengo mucho que decir. Mucho que disfrutar y hacer disfrutar.

Eusebio Cáceres