Entrenamiento a entrenamiento, brazada a brazada, pedalada a pedalada, zancada a zancada, pesa a pesa… Así es como, una vez más, Héctor Catalá ha llegado al momento de su estreno en la actual temporada. Héctor (Serra, Valencia, cumplirá 38 años en breve, el 17 de junio) descuenta las horas para afrontar el Campeonato de Europa de triatlón paralímpico. Será este domingo y será en Tarragona. Es un Europeo especial. En primer lugar, por ser su primera gran competición del curso 2026. También, por la localización del evento. La proximidad del escenario va a permitir que muchos familiares y amigos se desplacen a Tarragona para animarlo, para apoyarle. Por último, porque defiende el título conseguido en 2025 en Besançon, Francia.
Por tanto, todo son alicientes y estímulos. Todo conduce al optimismo. Mejor dicho, casi todo. Diego Méntrida, el guía de Héctor, ha encadenado diversos contratiempos físicos desde que empezó el año. El último lo sufrió hace un mes. Una caída con la bici le ha provocó una lesión en su mano derecha. Es decir, no se presenta en Tarragona en plenitud de condiciones. Pero llega. In extremis, pero llega.
Se ha hecho larga, sí. Es cierto que yo tampoco necesito competir a toda costa para sentirme más implicado y motivado, pero, en el fondo, los deportistas queremos competir. Me hubiera gustado hacer alguna prueba en las semanas previas, pero las circunstancias y los percances sufridos por Diego no lo han hecho posible. Por cierto, me gustaría destacar su profesionalidad durante estos meses tan adversos. Aunque estaba condicionado por las lesiones, nunca ha dejado de entrenar como podía y con lo que podía.
No es fácil decir si me veo mejor, igual o peor. Considero que un deportista no ha de estar auto evaluándose permanentemente ni comparándose con años anteriores. Entre otros motivos, porque esas sensaciones son engañosas. Dicho esto, sí puedo decir que llego muy bien. Desde que arrancó el año, he entrenado con regularidad, con constancia y, felizmente, sin sustos físicos. Llego a Tarragona con muy buenas sensaciones.
No voy a negar que un nuevo podio en el Campeonato de Europa sería un buen regalo de cumpleaños, claro, pero el mejor regalo es estar, un año más, en la línea de salida, mantener la pasión y, espero, seguir siendo competitivo y estar luchando con los mejores.
La verdad, no le concedo una especial importancia. Ni me motiva más, ni conlleva un extra de presión, ni van a darme unos segundos de bonificación por el título de 2025. Aquello es pasado. Fue bonito y lo recuerdo con mucho cariño, pero es pasado.
Sí, antes del Mundial, hay que disputar alguna prueba del máximo nivel. Tenemos previsto hacer la Serie Mundial de Hamburgo, prevista a mediados de julio.