La magia de La Salera impulsa a Martos y a Levecq hacia Tokio

Durante el último año y medio, la Comunitat Valenciana ha tenido el honor de repartir, en diversas ocasiones, algunos de los billetes deportivos más deseados, los que conducen, de forma directa, hacia los Juegos de Tokio. En octubre de 2019, la selección española femenina de hockey hierba, en cuyas filas se integra Lola Riera, logró el pasaporte olímpico en Valencia, en el Polideportivo Virgen del Carmen Beteró. Mas recientemente, el pasado 21 de marzo, el pabellón Pla de l’Arc de Llíria albergó el acceso a Tokio de “Las Guerreras”, del combinado nacional de balonmano, en el que se encuentran las deportistas FER Silvia Navarro y Lola Riera.

Sin embargo, en los últimos meses, ha habido un escenario especialmente talismán: la piscina de La Salera, en Castelló de la Plana. Una pileta convertida en un lugar casi mágico y en la que cuatro nadadores adaptados del Proyecto FER han logrado sus respectivas mínimas B. Es decir, el acceso virtual a los Juegos Paralímpicos. En diciembre de 2020, la alcanzó José Antonio Marí. En marzo de 2021, la consiguió Ariadna Edo. Y ayer, la conquistaron Sergio Martos, en los 100m espalda, y David Levecq, en los 50m libres. Para Sergio (21 años, categoría de discapacidad S8), los de Tokio serán sus primeros Juegos. Por su parte, David (35 años, categoría de discapacidad S10) alcanza un deslumbrante repóquer.

 

Sergio Martos: “Nunca llegué a impacientarme y estaba seguro de que lo lograría”

¿Cómo te sientes tras saber que ya acaricias la presencia en tus primeros Juegos Paralímpicos?

Como si estuviera en una nube. Casi ni me lo creo. Estaba convencido de que lo conseguiría, pero, ahora que lo he logrado, la sensación es indescriptible.

Pasaban las semanas, transcurrían los eventos, y no acababas de alcanzar la mínima exigida. ¿Te llegaste a impacientar?

Cierto nerviosismo es inevitable, pero nunca llegué a impacientarme o a sentir ansiedad. Mis entrenamientos eran muy buenos y me indicaban que, tarde o temprano, la obtendría.

Ahora que ya te has quitado un gran peso de encima, ¿cuál es tu objetivo en el Europeo que se celebra a finales de mayo en Portugal? ¿Firmas acabar en una quinta o sexta plaza de una final, o crees que puedes aspirar a medalla?

Tras asegurarme la mínima y, por tanto, el pase virtual para Tokio, mi ambición de cara al Campeonato de Europa no va a decrecer. Las medallas son complicadas. Quiero meterme, sí o sí, en las finales de 100m espalda y 100m mariposa S8. Acabar quinto o sexto no suena mal; pero, de inicio, no renuncio a nada.

David Levecq: “Sigo pensando que también alcanzaré la mínima de los 100m mariposa”

¿Contento? ¿O, más bien, sorprendido porque has conseguido la mínima B en una prueba que, en principio, no era tu favorita?

Un poco de todo. Claro que estoy contento tras firmar la mínima B. En cuanto a si estoy sorprendido, relativamente. Siempre he pensado que, si no podía clasificarme mediante los 100m mariposa, los 50m libres podían ser otra vía de acceso para Tokio. Y así ha sido. Por tanto, muy feliz.

¿Crees que todavía puedes lograr también la mínima en los 100m mariposa en el Campeonato de Europa que se celebra en mayo en Portugal?

Sin duda. Un Campeonato de Europa siempre es especial. Al haber más nivel y competencia, lo normal es que las marcas sean mejores. Es decir, creo que puedo conseguir la mínima en los 100m mariposa, así como mejorar el registro logrado ayer en los 50m libres.

Si no pasa nada raro, vas a estar en tus quintos Juegos Paralímpicos. Pocos pueden decirlo…

Y me remonto en el tiempo y no puedo más que emocionarme. Recuerdo todo lo vivido y sufrido en 2020, y lo comparo con la alegría de ahora, y, repito, el sentimiento de emoción es inevitable. No pienso si Tokio será el final de mi camino. Ahora quiero saborear el presente y disfrutar estos Juegos como si fueran los primeros que vaya a disputar.