Samuel García y Adriana Rodríguez: dos platas que valen oro

Dos platas de mucho mérito. Dos subcampeonatos que bien valen un reconocimiento especial a dos deportistas del Proyecto FER que están llamados a convertirse en grandes estrellas de sus respectivas disciplinas. Samuel García (l’Eliana, 19 años) se proclamó subcampeón de Europa sub-20 de waterpolo con la selección española este pasado fin de semana; el mismo en que la judoca Adriana Rodríguez (Castalla, 22 años recién cumplidos) se colgaba la plata en el Grand Prix de Lima. Dos éxitos de jóvenes valencianos con mucho futuro que ya brillan con luz propia.

Samuel García, plata en el Campeonato de Europa sub-20 de waterpolo

Samuel García, con la plata Campeonato de Europa sub20

Otra medalla internacional. Samuel García se ha convertido en un experto en colgar metales a su medallero particular en las categorías inferiores de la selección española. Si en 2025 fue partícipe del oro nacional en el Mundial sub-19, este verano, a punto de cumplir la veintena, selló una plata continental que eleva a sobresaliente su paso por las categorías de formación del combinado nacional.

La plata llegó tras una derrota ante Croacia (14-17) en la gran final del Europeo de Bulgaria, al que España llegaba como una de las destacadas, sobre todo después de aquel oro sub-19 -que el waterpolo nacional no lograba desde hacía más de tres décadas-. A pesar de ciertos cambios de cromos respecto al roster de jugadores que lograron aquel título, con esta plata Samuel ha demostrado que forma parte de una generación brillante, de mucho futuro. Esta plata continental vale oro.

Eso sí, el valenciano abre ahora una nueva etapa de enorme exigencia. Atrás queda el gorro de las inferiores de la selección, ahora ha de jugar con los mayores. Si Samuel quiere seguir su glorioso progreso con España, tendrá que ser en las filas de la absoluta. De asentarse en ella, sería el primer waterpolista valenciano en hacerlo. Cumplir ese sueño será tarea harto complicada teniendo en cuenta la fiabilidad del grupo que dirige David Martín tras los éxitos europeos y mundiales logrados en la última década. Sin embargo, por lo pronto, Samuel formará parte del combinado absoluto que jugará los Juegos Mediterráneos la próxima semana en Italia. Empieza la nueva andadura.

Adriana Rodríguez, plata en el Grand Prix de judo de Lima

Adriana Rodríguez, judoca del Proyecto FER
Adriana Rodríguez con una de sus medallas internacionales en categorías inferiores

Un éxito internacional anhelado. Muy esperado. Casi soñado. El potencial de Adriana Rodríguez es innegable. El futuro que alberga por delante es del todo halagüeño, más todavía tras la plata lograda el pasado sábado en el Grand Prix de Lima. No es el primer podio internacional de su carrera, pero sí el primer gran éxito absoluto que llega tras mucho intentarlo y en un ciclo en que puede pelear por la plaza olímpica en categoría de -57 kg. Esta plata suma y mucho.

Y es que Adriana completó un torneo muy completo, de gran nivel. Solo cayó en la final por el oro frente a la finlandesa Pihla Salonen. Es esa la otra gran nota positiva, más allá del metal: las sensaciones. Tras un calvario de lesiones en los últimos años –dos graves percances en su rodilla izquierda le obligaron a pasar por el quirófano en 2021 y, de nuevo, en 2024-, la judoca alicantina ha vuelto a demostrar que está hecha de otra pasta.

Aún así, gracias a su dureza ante la adversidad, consiguió éxitos nacionales e internacionales, como el bronce en el Campeonato de Europa junior en 2023, que le mantuvieron en la órbita a pesar de los contratiempos. Ahora, con la rodilla sana y el impulso de esta última plata, a Adriana Rodríguez le esperan retos superiores.