Vela en el mes de enero. Vela en pleno invierno. En teoría, una rareza, una extrañeza. Ahora bien, la anomalía se suaviza con el enclave, con el escenario. La isla canaria de Lanzarote, con sus templadas temperaturas, acogen, desde ayer, el Campeonato del Mundo sub-21 de vela clase ILCA 6, el primer gran evento náutico en este curso 2026. Entre el amplio listado de participantes, dos regatistas valencianas, dos deportistas del Proyecto FER. Ambas, además, aspiran a ser protagonistas, a ocupar las plazas de privilegio. En primer lugar, por sus propias cualidades y virtudes. También, por el extra de motivación que aporta competir en casa. Nos ocupamos de ambas.
Adriana Beatriz Castro: “Me marco el objetivo de hacer un top-5”
Con su evolución, con su progresión y con sus resultados, Adriana Beatriz Castro se sigue postulando como una de las grandes promesas de la vela española en la clase olímpica femenina ILCA 6. Sin ir más lejos, en agosto de 2025, con tan sólo 19 años, afrontó su primer Campeonato de Europa absoluto, en Suecia. Pese a debutar en un certamen de esta exigencia, su rendimiento fue satisfactorio (fue 36ª de 93 competidoras y la primera de las 7 españolas presentes en la regata). Sin embargo, con posterioridad, disputó sus dos citas principales del pasado curso: el Campeonato de Europa y el Campeonato del Mundo sub-21. Y en ninguna de las dos, acabó especialmente satisfecha. Es decir, la regatista torrevejense no concluyó 2025 con las mejores sensaciones. Adriana ya sabe lo que es competir en este Mundial sub-21. En 2024, en Portugal, finalizó en una más que notable 9ª plaza (del total de 80 regatistas). El pasado año, en Irlanda, fue 10ª (de 73 participantes) y la segunda de las seis españolas.
El cierre de 2025 fue flojo, por no decir, malo. Es cierto que la temporada resultó extremadamente larga, agotadora y exigente. Por ello, en lo mental, llegué superada a la parte final del curso. Necesité un tiempo de reflexión y parón para entender lo que me había pasado. No se me ha olvidado. Lo tengo muy presente para asegurarme que he aprendido de todo ello.
Vengo de una especie de punto de inflexión en mi carrera. Han sido meses complicados, en los que me he cuestionado muchas cosas. Pero he seguido entrenando al 100% para volver con las ideas más claras. Este año, aspiro a despedirme de la categoría sub-21 de la mejor manera. Por ello, me marco el objetivo de hacer un top 5.
Respeto mucho a todas mis rivales, y en algunos casos amigas, españolas, pero no me siento inferior a ninguna de las aspirantes a los Juegos de 2028. Haber accedido al equipo preolímpico significa que me tienen en consideración y supone una gran oportunidad.
Irene de Tomás: “Los subidones en el deporte duran poco”
A Irene de Tomás no le importaría ser una deportista capicúa. A finales de diciembre, aportó el último éxito para el Proyecto FER en 2025. Ahora, desea conseguir el primer gran triunfo de la nueva temporada. Irene (Valencia, 18 años) viaja a Lanzarote con la moral por las nubes, con la flecha hacia arriba, con una ilusión desbordante. Su impresionante oro en el Mundial sub-18 ISAF, logrado hace pocas semanas en aguas de Portugal, la ha situado en otra dimensión. Además, esta espectacular victoria (fue la mejor de las 50 competidoras) llegó tras un curso complicado, tanto por los resultados, que no fueron los previstos inicialmente, como, sobre todo, por la fuerte neumonía que sufrió en el mes de octubre. Irene se dispone a afrontar este Mundial sub-21 clase ILCA 6 por segunda vez en su carrera. En el del pasado año, en Irlanda, su actuación resultó discreta: 29ª plaza de 73 regatistas y 4ª de las 6 españolas.
Obviamente, es un recuerdo imborrable, pero en el deporte, los subidones duran poco. En cuanto volví del Mundial, retomé los entrenamientos. Me quedo con la confianza que me ha dado este gran resultado y con la constatación de que el trabajo dio sus frutos.
No creo que haya muchas diferencias. Sí creo que habrá una Irene más curtida, con más experiencia. Este oro mundial no me va a cambiar como persona, pero sí me ayudará a confiar más en mí misma y en el proceso que sigo.
No lo conocía, pero en los días previos a este Mundial sub-21, he entrenado allí. Es un campo de regatas muy exigente. Suele haber bastante viento y ola dura, lo cual obliga a estar muy concentrada en todo momento. A mí este tipo de condiciones me gustan y me motivan.