Aitana Díaz, con la medalla de oro lograda en el Europeo junior de 2025
Reencuentro con la competición del gran salto. Regreso al torneo que la proyectó hacia la notoriedad. Aunque ya había dejado muestras y hechuras muy interesantes, se cumple un año exacto de la irrupción deportiva de Aitana Díaz Hernández. En septiembre de 2025, la judoca FER, de 20 años, imprimió un considerable impulso, todo un acelerón, a su trayectoria deportiva al proclamarse campeona de Europa junior en Bratislava. Ahora, Aitana (categoría de menos 48 kg) vuelve a presentarse en el certamen continental con la etiqueta de favorita y con el deseo de empezar a despedirse de la etapa junior a lo grande, con honores. El epilogo a esta categoría de edad se escenificará a finales de noviembre, con la participación en el Campeonato del Mundo, en Uzbekistán.
Hasta el momento, la temporada de Aitana Díaz ofrece claroscuros, contrastes. No empezó del todo bien. A finales de enero, en el Campeonato de España junior, no pudo hacer buenos los pronósticos y tuvo que conformarse con la medalla de bronce. Pudo redimirse con dos podios internacionales: un 15 de marzo, conquistaba el bronce en el European Open de Polonia; y un 12 de abril, se colgaba la plata en la Copa de Europa junior de Lignano, Italia. Su última competición realmente importante del presente curso se remonta al 8 de mayo, una jornada especial para la deportista FER por acoger su estreno en un Grand Slam. Aitana perdió en el primer cruce. Por último, aunque lo tenía previsto, a finales de junio no pudo disputar el Grand Prix de Qingdao, China, por una lesión en su rodilla izquierda. A pocas horas de afrontar su último Europeo junior (compite este jueves, 3 de septiembre) y de defender la corona continental conseguida en 2025, éstas son las reflexiones de Aitana Díaz.
A mediados de mayo, nada más volver del Grand Slam de Kazajistán, sufrí un esguince en la rodilla izquierda. Estuve sin hacer judo casi dos meses. He de decir que, al regresar al tatami, me costó bastante recuperar ritmo y sensaciones. Ahora, estoy bien y creo que llego al Europeo en buenas condiciones.
Todos los torneos son importantes, pero sí, para una judoca junior, el Europeo y el Mundial de su categoría de edad son especialmente relevantes. Además, en este caso, tienen más valor por dos motivos. Primero, porque representan mis dos últimas competiciones como junior. Después, por los grandes resultados que obtuve el pasado año en estos eventos.
Lo sé, lo tengo asumido y lo veo lógico. Pero intento no pensar en etiquetas. Sé que es un tópico, pero es la realidad: cada competición es diferente e imprevisible. Mi obligación es estar muy concentrada y proyectar sobre el tatami todo lo que tengo.
Por supuesto. Ya firmaría repetir el oro europeo y la plata mundial de 2025. Si soy sincera, me da cierta pena abandonar la categoría junior. Es muy divertida y me ha concedido las mayores alegrías de mi carrera. En cierto modo, me gustaría agradecerle las buenas vibraciones que me ha proporcionado con dos grandes resultados.
Ha habido de todo, pero le concedo un aprobado alto. Lo peor es que he estado condicionada por la lesión de rodilla. Pese a ello, he conseguido dos medallas internacionales y he debutado en un Grand Slam. Ahora, toca poner la rúbrica con dos buenos resultados en el Europeo y en el Mundial junior.