Han tardado, pero han llegado. Se han hecho de rogar, pero ya se atisban. Uno de ellos, de hecho, es inminente. Los dos grandes eventos internacionales del beach esprint en este curso 2026 ya asoman por el horizonte. Ambos van a disputarse en el margen de apenas un mes. Entre el 18 y el 21 de octubre, se desarrollará en China el Campeonato del Mundo. Antes, desde este miércoles, 16 de septiembre, tendrá lugar el Campeonato de Europa. Además, en territorio nacional, en la ciudad andaluza de La Línea de la Concepción. Como es habitual, en ambos casos, se celebran de forma paralela y simultánea las pruebas de la categoría absoluta y las de la categoría juvenil. El Proyecto FER desplaza al certamen continental una delegación compuesta por tres deportistas. En la categoría absoluta, Ander Martín. En la juvenil, Xavi Torres y Marina López Sempere. Hoy, nos centramos en Ander.
A sus 26 años, Ander ya es un deportista con proyección nacional e internacional. En el territorio doméstico, es la gran referencia, el principal embajador del beach esprint español. Y lejos de nuestras fronteras, su notoriedad está más que justificada. Viene dada por los brillantes resultados conseguidos en este deporte tan vistoso y espectacular, una de las novedades en el programa en los Juegos Olímpicos de 2028. No en vano, el remero alicantino logró en 2025 sendas medallas de plata en las pruebas individuales de los Campeonatos de Europa y del Mundo. Dos éxitos de enorme valor y prestigio. Dos triunfos de tronío con los que el deportista torrevejense empezó a dar forma y solidez a su candidatura olímpica.
Ahora, a las puertas del Campeonato de Europa, Ander Martín es consciente de que genera muchas expectativas. Y más, con una ciudad española como La Línea de la Concepción como sede y escenario del certamen continental. Pero asume la presión y la responsabilidad con naturalidad. En el fondo, considera que es una suerte, un privilegio. Así se expresa.
Es un aliciente, sin duda. Disputar todo un Campeonato de Europa en suelo español no ocurre todos los días. Tener cerca a mi familia y mis amigos será muy especial, y puede dar un extra de motivación y energía.
No lo veo como una mochila, sino como un reto. El pasado año, estuve muy cerca de lograr el oro. Sé perfectamente lo difícil que es alcanzar una final continental. Por supuesto, quiero ganar y voy a competir para ganar, pero, una vez allí, llegue o no a la final, quiero, sobre todo, disfrutar de cada minuto. Si consigo disfrutar, estoy seguro de que llegará un gran resultado.
Llego bien. Sobre todo, con mucha confianza en el trabajo hecho. Llegamos a la parte clave de la temporada y estamos donde queríamos estar. De hecho, nunca había alcanzado las velocidades que estoy logrando en las últimas semanas. Y a nivel mental, también estoy con muchas ganas. Cada vez, sé gestionar mejor la presión y la responsabilidad. Me encanta esa presión inherente a una competición de esta dimensión.
Ni mucho menos me lo tomo como un ensayo. El Mundial es, sin duda, el gran evento y objetivo de la temporada, pero un Campeonato de Europa merece el máximo respeto. No tengo el pico de forma, porque, a un mes del Campeonato del Mundo, es casi imposible, pero voy a La Línea con la ambición de ganar.