Existen determinados hitos en el deporte internacional que se mantienen intactos con el paso del tiempo. Están plenamente consolidados. Son como ritos, como tradiciones. Uno de ellos se da en los tatamis. Desde hace muchos años, la temporada del judo internacional se inicia con la celebración del Grand Slam de París. El evento de la capital parisina, uno de los más longevos y prestigiosos del circuito, representa el punto de la partida al carrusel de torneos previstos hasta la conclusión del curso. 2026 no es ninguna excepción. Durante este próximo fin de semana, el imponente escenario del París Bercy acoge el regreso de los ippones, de los waza-ari, de los yuko…
Al tiempo que el Grand Slam de París representa el regreso del judo, Ayumi Leiva retoma la competición. Ayumi (24 años, nacida en Cuba, pero residente en Valencia desde mediados de 2021) protagonizó un 2025 de contrastes, de claroscuros. Empezó la temporada como una exhalación. Precisamente, con una medalla de bronce en la capital francesa. Con posterioridad, llegaron más podios en otros Grand Slam: bronce en Bakú, plata en Uzbekistán y plata en Kazajistán. Las noticias no fueron tan positivas ni en el Campeonato de Europa ni en el Campeonato del Mundo. En ambos torneos, sólo pudo ganar un combate. Esas decepciones del pasado curso son, ahora, sus principales motivaciones para el presente ejercicio. Ayumi ansía resarcirse en el Europeo (será en abril, en Georgia) y en el Mundial (se celebrará en Bakú). Y como trasfondo, el inicio del camino hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, cuyo proceso clasificatorio arranca en junio de este mismo año.
Diría que a un 90%. Me encuentro muy bien y con óptimas sensaciones a pocos días de arrancar la nueva temporada. Siempre hay cositas y detalles por pulir, pero estamos en una muy buena forma. Y, sobre todo, con muchas ganas e ilusión de volver al tatami.
Porque este año tengo otras prioridades, como el Campeonato de Europa y el Campeonato del Mundo. He consensuado con mis entrenadores, Sugoi y Laura, ser más selectiva para intentar llegar en estado óptimo al Europeo, que es finales de abril.
Sí, como ya he comentado antes, los objetivos prioritarios para este curso son el Europeo y el Mundial absolutos. Es la segunda vez que los voy a hacer y quiero vengarme de las decepciones del pasado año.
Teniendo en cuenta que este proceso es largo, que es una carrera de fondo y que no siempre salen las cosas a la primera, estoy moderadamente satisfecha con mi presente y mi futuro. Todavía tengo 24 años. Es decir, soy joven, pero ya he conseguido muchas cosas. Estoy donde quiero y debo estar.
Por supuesto, pero sin obsesionarme, sin auto presionarme. Tengo clarísimo que Los Ángeles es mi gran objetivo. Es un sueño desde muy pequeña. Sé lo que he de hacer y el camino que he de seguir. Espero poder recorrerlo hasta el destino soñado.