Cuenta atrás hacia el inicio de una nueva temporada. Con la llegada del mes de abril, asoma el circuito de tierra batida. Arranca la superficie predilecta para la mayoría de los tenistas españoles. Por ejemplo, para la deportista FER Charo Esquiva (Bigastro, Alicante, 18 años), una de las grandes promesas del tenis valenciano y, por extensión, del tenis nacional. En la actualidad, Charo ocupa la 13ª posición en el ranking mundial junior. “Cuando concluya 2026, espero despedirme de la categoría junior dentro del top-5. Creo que estoy en condiciones de conseguirlo”, señala la joven tenista alicantina.
Durante las últimas temporadas, el rendimiento de Charo Esquiva ha sido alterno, discontinuo. Ha ofrecido claroscuros. En 2023, experimentó un considerable salto de calidad. En aquella campaña, siendo todavía cadete de primer año, disputó los torneos junior de tres Grand Slam, un hecho muy significativo. En dos de ellos, en Roland Garros y en el Open USA, alcanzó los octavos de final. Además, se proclamó campeona de España cadete y se adjudicó el ITF junior 500 de Offenbach, Alemania. Por contra, el curso 2024 no deparó tantos destellos. Su paso por los Grand Slam junior fue testimonial. Perdió en las primeras rondas de París, Londres y Nueva York. Su mejor resultado llegó con la medalla de bronce en el torneo de dobles femenino del Campeonato de Europa cadete, en Parma.
La historia volvió a cambiar, para bien, en 2025, curso en el que Charo Esquiva recuperó vuelo y altura. Sobre todo, en el tramo final del ejercicio. En septiembre, firmó el mejor Grand Slam de su vida y, tras ganar tres partidos, llegó hasta los cuartos de final del US Open. Pocos días después, protagonizó un feliz estreno. En su debut en el Campeonato de Europa junior, la tenista FER se colgó la medalla de plata, tras caer en la final del torneo individual ante la sueca Nelie Taraba. El hito, quizás, no tenga la magnitud o la dimensión de, por ejemplo, una semifinal o, por supuesto, de una final en un Grand Slam junior, pero es un éxito de prestigio.
“De cara a 2026, tengo diversos objetivos. El principal es alcanzar la semifinal de un Grand Slam. No tengo preferencia entre Roland Garros, Wimbledon o el US Open. Me valdría cualquiera de los tres… (risas) Pero también quiero ser campeona de España y, cuanto menos, repetir final en el Campeonato de Europa junior. Es mi segunda y última temporada en esta categoría, y me gustaría cerrarla a lo grande, con un resultado realmente potente”, comenta Charo Esquiva, que se traza otro ambicioso propósito: “pasar la previa y entrar en el cuadro final de algún WTA 125, y meterme entre las 200 primeras WTA”.
Con Carlos Alcaraz y la joven estadounidense Iva Jovic como grandes espejos y referentes, la tenista FER comenta que, para ser mejor tenista, “he de mejorar el saque, ser más intensa, ser más regular, evitar desconexiones, y tener un juego más valiente y atacante en momentos clave de los partidos. Es decir, está bien ser sólida desde el fondo de la pista, en el intercambio de golpes, pero, quizás, he de asumir más riesgos y ser más agresiva para no depender tanto de mi rival. En general, estoy bastante contenta con mi nivel y mi evolución, pero soy ganadora y quiero más”, señala Charo Esquiva, una raqueta con mucho futuro.