La tenista Serena Williams, la atleta Shelly-Ann Fraser-Pryce, la tenista Kim Clijsters, la maratoniana Paula Radcliffe… Pero también, las medallistas olímpicas españolas Ana Peleteiro, Ona Carbonell o Maialen Chourraut. Son algunos casos de grandes deportistas que volvieron a la competición y conservaron su extraordinario nivel después de ser madres. El Proyecto FER también tiene su ejemplo. Lo protagoniza Liliana Fernández. Además, por partida doble. La jugadora alicantina de vóley playa dio a luz a su primer hijo al acabar los Juegos de Río. Se recuperó y se clasificó para los Juegos de Tokio. Volvió a quedarse embarazada al regresar de la capital nipona. Tras el nacimiento de su segundo vástago, regresó a la arena y, posiblemente con sus mejores prestaciones de siempre, logró alcanzar los Juegos de París 2024, su cuarta participación olímpica.
Ahora, el último ejemplo de deportista de la Comunitat Valenciana que acaba de ser madre y tiene la intención de retornar al máximo nivel deportivo es Sandra Alonso (Torrevieja, 27 años). La ciclista FER dio a luz el 5 de diciembre a la pequeña Leila. Sandra ya ha vuelto a subirse a una bicicleta. Su intención es la de retomar las competiciones en breve. Poco a poco, de forma gradual, de manera progresiva, pero en breve.
Muy poco, la verdad. El día 31 de diciembre, volví a rodar. Y, la verdad, me quedé sorprendida con las buenas sensaciones que experimenté. Es decir, mi regreso no ha sido pesado o costoso. Por supuesto, me falta ritmo de competición. Esa chispa sólo se alcanza con entrenamientos exigentes y continuos, pero me encuentro fuerte y con ganas. De hecho, estoy con el mismo peso y los mismos datos que a estas alturas de año en temporadas pasadas.
He seguido varios casos, pero no he llegado a hablar con ellas. En ciclismo, uno de los casos más conocidos es el de Lizzi Deignan, que fue campeona del mundo, y que volvió al máximo nivel después de ser madre en dos ocasiones.
No lo sé con precisión. Quiero volver cuando me sienta absolutamente preparada. Ahora mismo, no me daría miedo regresar al pelotón, pero tampoco quiero que mi retorno sea precipitado, traumático y desagradable. Quiero ser paciente y volver cuando recupere una buena condición. Dicho esto, espero estar lista en abril.
No quisiera, pero es posible. Por ahora, no tengo equipo y, por tanto, no puedo competir en las grandes pruebas internacionales. Hace un tiempo, al quedarme sin equipo, sentí algo de frustración, pero lo superé gracias a esta situación personal tan bonita que estaba viviendo. Espero encontrar, más pronto que tarde, un conjunto que me permita volver a competir al máximo nivel y demostrar que puedo estar peleando en las mejores carreras del mundo. Y también espero seguir contando con la confianza de la seleccionadora española.
Uno de mis grandes objetivos de la temporada es optar a lo máximo en el Campeonato de España de contrarreloj individual, que se celebra a finales de junio. Espero lograr ese pico de forma en ese momento. Y sobre todo, deseo, cuanto antes, encontrar un equipo.