Todo un privilegio. Una fortuna. Una suerte. Además, por partida triple. Privilegio para la ciudad anfitriona. Fortuna para los asistentes. Y suerte para los protagonistas. Valladolid va a convertirse durante este fin de semana en uno de los epicentros del deporte internacional. La capital castellana va a acoger la segunda Final de las Series Mundiales de rugby seven. La primera se celebró a mediados de abril en Hong Kong. La tercera y última está prevista para la próxima semana en Burdeos, Francia. La ciudad castellana, por tanto, va a poder disfrutar de un gran evento. Y tres deportistas FER van a tener la oportunidad de vivir una experiencia apasionante en ‘casa’, en su propio país. Son Enrique Bolinches, Juana Stella y María Calvo, Para su desgracia, se lo pierde Roberto Ponce, víctima de una lesión en la clavícula derecha.
Al espectáculo puramente deportivo, se une la trascendencia. En estas tres Finales de las Series Mundiales de seven, está en juego el título, pero también la continuidad en la máxima categoría del rugby seven internacional. Del total de 12 selecciones participantes en cada torneo, tanto el masculino como el femenino, las ocho primeras clasificadas seguirán en el primer escalón durante la próxima temporada. Por contra, los últimos cuatro combinados (los que ocupen de la 9ª a la 12ª posición) perdieran su estatus y descenderán a una división inferior. Ese es el gran objetivo que se marcan ambas selecciones, tanto la masculina, como la femenina: ocupar uno de los ocho primeros puestos tras la celebración de las tres Finales y evitar la pérdida de la máxima categoría.
De momento, tras la primera Final, la desarrollada durante el mes de abril en Hong Kong, la selección masculina va por el buen camino. La magnífica tercera plaza firmada en territorio asiático representa un paso de gigante hacia la deseada continuidad en la élite internacional. En Hong Kong, ‘Los Leones’ recuperaron su versión más exuberante, aquella que les permitió un histórico subcampeonato mundial en 2025. En la primera final, la selección española superó, entre otros rivales, a Argentina, en la fase de grupos; a Australia, en los cuartos de final; y a Nueva Zelanda, en el partido por el tercer y el cuarto puesto. Otra vez, palabras mayores. De nuevo, a la altura de los mejores.
“Siempre dijimos que lo conseguido en 2025 no era ninguna casualidad. Y añadimos que podía tener continuidad. En Hong Kong, volvimos a exhibir nuestro gran nivel, nuestra competitividad. Después, podremos acabar terceros u octavos, porque hay mucha igualdad y los partidos se deciden por pequeños detalles. Pero hemos demostrado que estamos a la altura de los mejores. Ganar a Argentina, Australia o Nueva Zelanda lo dice todo”, comenta Enrique Bolinches, entusiasmado con la experiencia que va a vivir este próximo fin de semana en Valladolid. “Para nosotros, disputar una de las finales en nuestro país va a ser lo máximo. Esperemos contar con un apoyo masivo de la afición española. Quien asista, se lo pasará en grande”, señala Bolinches, quien, en esta ocasión, será el único representante valenciano en el combinado masculino. Es baja por una lesión en la clavícula, contratiempo sufrido hace un mes en Hong Kong, Roberto Ponce.
Mientras, el combinado femenino abría estas Finales de las Series Mundiales de seven con una valiosa octava plaza en Hong Kong. El equipo nacional, del que forman parte las deportistas FER Juana Stella y María Calvo, ya recuperada de una lesión sufrida a principios de marzo, lo tendrá más difícil para conseguir una de las ocho primeras posiciones en la clasificación global y, de esta manera, evitar el descenso. De hecho, el resultado obtenido en Hong Kong ya es indicativo de la apurada que estará la permanencia. Las chicas que prepara María Ribera apelan al factor campo de Valladolid para dar un paso de gigante hacia la salvación.