Un sonoro y estridente rugido sonó en el deporte español durante el año 2025. El bramido correspondió a ‘Los Leones’, el apelativo que identifica a los componentes de la selección española masculina de rugby seven. El combinado se convirtió en una de las sensaciones del pasado curso. Sobre todo, por la histórica medalla de plata conseguida en las Series Mundiales, los torneos que configuran el Campeonato del Mundo de esta modalidad. Lo que antaño parecía impensable, inverosímil y utópico derivó en verdadero, en factible, en real. La selección española se codeó con las grandes potencias del seven internacional. Argentina, Sudáfrica, Nueva Zelanda o Fiyi ya no eran invencibles.
Testigos y partícipes directos de aquel gran hito del rugby seven español fueron dos jugadores valencianos: Enrique Bolinches (Alzira, 24 años) y Roberto Ponce (Valencia, 22 años). El listón estaba, y está, muy alto, pero, por lo visto este reciente fin de semana, no es inalcanzable, no es irrepetible. Enrique, Roberto y sus compañeros de selección han empezado a lo grande la fase culminante de las Series Mundiales 2026. Ayer, en la primera de las tres finales, la desarrollada en Hong Kong, del total de 12 selecciones participantes, el equipo español firmó una espectacular tercera plaza. El resultado, magnífico, es la consecuencia de haber superado, entre otros rivales, a Argentina, en la fase de grupos; a Australia, en los cuartos de final; y a Nueva Zelanda, en el partido por el tercer y el cuarto puesto. Otra vez, palabras mayores. De nuevo, a la altura de los mejores.
Cabe recordar que, antes de afrontar este momento supremo de las Series Mundiales de seven, el conjunto español disputó otras seis fases. Siendo exigentes, tuvieron un carácter casi honorífico. Aunque siguió compitiendo bien, España sólo pudo acceder a las semifinales en una ocasión. Fue en Canada, el fin de semana del 7-8 de marzo. En la ciudad de Vancouver, España acabó segunda, tras perder en la final con Sudáfrica. En las otras cinco jornadas, ‘Los Leones’ oscilaron entre la sexta y la octava plaza. Sin embargo, con la llegada de las tres grandes finales (al menos, en esta primera, desarrollada en Hong Kong), Bolinches, Ponce y sus compañeros han recuperado su mejor versión y han vuelto a tutear, a mirar a los ojos, a los combinados más temibles del concierto internacional.
“Siempre dijimos que lo conseguido en 2025 no era ninguna casualidad. Y añadimos que podía tener continuidad. Aquí está la prueba. La mejor conclusión es nuestro gran nivel, nuestra competitividad. Después, podremos acabar terceros u octavos, porque hay mucha igualdad y los partidos se deciden por pequeños detalles. Pero hemos demostrado que estamos a la altura de los mejores. Ganar a Argentina, Australia o Nueva Zelanda lo dice todo”, comentan Bolinches y Ponce, entusiasmados con la experiencia que vivirán en pocas semanas. Porque la segunda y penúltima parada de estas Finales de las Series Mundiales está fijada en Valladolid entre el 29 y el 31 de mayo. “Para nosotros, disputar una de las finales en nuestro país va a ser lo máximo. Esperemos contar con un apoyo masivo de la afición española. Quien asista, se lo pasará en grande”, señalan ambos deportistas FER.
Sólo una semana después del torneo de Valladolid, se celebrará la tercera y última de las finales. Será en la ciudad francesa de Burdeos. Tras los resultados de estas tres jornadas, se conocerá al campeón, se sabrán las ocho selecciones que seguirán en la élite del seven mundial la próxima temporada, así como los cuatro combinados (los que queden de la novena a la duodécima plaza) que descienden a una división inferior. “Todavía faltan dos finales más, pero la tercera plaza en Hong Kong supone un gran paso en nuestras aspiraciones de ser uno de los ocho primeros. Muy mal se nos tienen que dar las jornadas de Valladolid y Burdeos para no conseguirlo. Ni se nos pasa por la cabeza ocupar una de las últimas cuatro plazas y descender”, apuntan Bolinches y Ponce.
Octava plaza para la selección femenina
Mientras, el combinado femenino abría estas Finales de las Series Mundiales de seven con una valiosa octava plaza. El equipo nacional, del que forma parte la deportista FER Juana Stella, lo tendrá más difícil para conseguir una de las ocho primeras plazas en la clasificación global y, de esta manera, evitar el descenso. De hecho, el resultado obtenido en Hong Kong ya es indicativo de la apurada que estará la permanencia. Las chicas que prepara María Ribera apelan al factor campo, invocan a la jornada prevista en Valladolid para dar un paso de gigante hacia la salvación.