En ocasiones, hay segundas plazas que saben a victoria, que refuerzan y consolidan, que dejan una gran sensación. Por ejemplo, la obtenida este pasado domingo por Javier Cubillas en la Clásica de Pascua, prueba ciclista de un día, que se desarrolla en Galicia y que pertenece a la UCI Europe Tour. El emergente deportista FER rozó el triunfo. Tras un desenlace vibrante, resuelto en un ajustadísimo esprint, Javier Cubillas Salvador (Vall d’Uixó, 19 años) sólo cedió ante el luxemburgués Mats Wenzel. En su primera temporada como sub-23, el deportista castellonense se sigue perfilando como un proyecto más que interesante, más que prometedor. Por algún motivo, el conjunto Movistar lo ha incorporado a sus filas para, de momento, las próximas dos campañas.
En realidad, es un hecho excepcional que un ciclista acaricie una victoria de prestigio en su primera temporada en el circuito profesional. No está al alcance de todos. Pero Javier tiene un toque diferencial. Pese a su juventud y su teórica inexperiencia, el pujante embajador FER atesora talento, calidad y clase. Con Cubillas, el ciclismo valenciano en ruta encuentra argumentos para el optimismo, razones para pensar en positivo, motivos para visualizar un periodo de bonanza y expansión. En suma, Javier se une a otros activos del máximo nivel como Héctor Álvarez o Pau Martí.
Por razones ajenas a su voluntad, Javier Cubillas (Vall d’Uixó, Castellón, 18 años) tardó en manifestarse, en situarse en el escaparate, durante la pasada temporada. Pero, en cuanto pudo, lo hizo a lo grande, con fuerza, con fulgor, sin medias tintas. Para su desgracia, en la primera parte del curso anterior, encadenó un sinfín de desventuras. Indisposiciones médicas, caídas, averías mecánicas… Sin embargo, todo cambió, para bien, en el momento preciso, en el instante adecuado. Pese a no acreditar resultados especialmente relevantes en 2025, Javier Cubillas fue uno de los componentes del combinado español confeccionado para disputar el Campeonato del Mundo junior, en Ruanda, y el Campeonato de Europa, en Francia. El deportista FER recibió la confianza del seleccionador nacional. Y Javier respondió con creces.
Para Javier Cubillas, sus pasos por ambas competiciones internacionales significaron una especie de presentación en sociedad. De reivindicación. Una especie de ’aquí estoy yo’. 15º, en el Mundial de Ruanda. 9º, en el Europeo de Francia. En ambos casos, además, se convirtió en el mejor español. En ambos casos, el castellonense fue protagonista en todo momento. Pletórico de fuerzas, valiente, ambicioso… Tales demostraciones le abrieron las puertas del Movistar. De momento, en su equipo filial o de formación. No obstante, Cubillas ya empieza a asomar y a despuntar por algunas pruebas de relevancia. Como la Clásica de Pascua este pasado domingo.
El ciclista de la Vall d’Uixó se define principalmente “como un escalador, aunque me defiendo bien en casi todos los terrenos. Sin duda, la especialidad en la que más he de mejorar es en las contrarreloj individuales llanas. Si tuviera que elegir un ciclista con el que me identifico y con el que, salvando las distancias, creo que tengo ciertas similitudes, escogería a Carlos Rodríguez”, señala Javier Cubillas, quien este sábado afrontará la carrera sub-23 de la prestigiosa Lieja-Bastogne-Lieja. Y después, entre el 23 y el 26 de abril, una ronda de gran exigencia como la Vuelta a Asturias. “Todas me hacen una enorme ilusión, aunque las citas que tengo especialmente subrayadas en mi calendario son el Giro de Italia sub-23, en junio, el Tour del Porvenir, en Francia en agosto, y el Campeonato del Mundo sub-23, en Montreal, en septiembre”, señala Cubillas, otro de los diamantes del deporte y, más en concreto, del ciclismo valenciano.