Como si no hubiera transcurrido el tiempo. Como si no hubiese habido un paréntesis de tres meses. O una transición entre temporadas. David Cantero ha iniciado el curso 2026 como finalizó el anterior. Siendo David Cantero. Es decir, en plan imperial. Con unas prestaciones majestuosas. En la vanguardia del triatlón internacional. Este pasado sábado, el deportista valenciano (Aldaia, 23 años) conquistaba la medalla de oro en la Copa del Mundo distancia esprint desarrollada en Lanzarote. Cantero sigue demostrando que es un portento. Su fiabilidad y solvencia resultan asombrosas.
Esta victoria se asemejó a muchas de las anteriores. El deportista FER volvió a ser fiel a su estilo. Si es capaz de concluir el tramo de ciclismo entre los primeros, si llega al tercer y último segmento en el grupo principal, no se lo piensa. Tras bajarse de la bici, quitarse el casco y ajustarse las zapatillas, no puede reprimirse. No corre, vuela. Su carrera a pie resulta incontestable para los perseguidores, resignados, rendidos, sumisos ante su vertiginoso ritmo, ante sus poderosísimas zancadas. En ese terreno, Cantero no tiene rival. Se convierte en un atleta. Sus piernas son las de un privilegiado. Sus pulmones, los de un superdotado. Su mente, la de un elegido.
Sin embargo, en esta ocasión, hubo un matiz diferencial muy relevante, nada menor. El pasado sábado, en Lanzarote, a mitad del último segmento, el de la carrera a pie, cuando ya encabezaba la prueba, David Cantero tuvo que hacer frente a una sanción. Se detuvo durante 10 segundos como consecuencia una infracción cometida en la línea de montaje, en la transición entre la natación y el ciclismo. Tras el parón, David cedió el liderato al alemán Tim Hellwig. Estaba obligado a protagonizar una nueva heroicidad. Y, cómo no, la consiguió. Poco a poco, fue limando la desventaja. Metro a metro, zancada a zancada, se acercaba a su rival. Hasta que lo atrapó y lo superó. En ese momento, impuso un ritmo frenético, desbocado. Intentó descolgar a su oponente. No lo logró. Hellwig aguantó. Todo se resolvió en los últimos 100 metros. En ese último y agonístico esfuerzo, en ese sprint de locura, David demostró una mayor punta de velocidad y firmó un triunfo épico.
De esta manera, Cantero consigue su octava medalla en Copas del Mundo. Hasta Lanzarote, llevaba 3 oros, 3 platas y 1 bronce. Los tres oros corresponden a las Copas del Mundo de Valencia de 2023 y 2024, y a la Copa del Mundo de Florianópolis, Brasil, de 2025. Las platas son de Tánger, en 2023, de Tongyeong, Corea, en 2024, y de San Pedro de la Paz, Chile, en 2025. El bronce pertenece a Viña del Mar, en 2025. A este brillante listado, se unió el oro de Lanzarote este pasado fin de semana. El noveno podio puede llegar en breve. El sábado, competirá en Haikou, China. Y todo, y todavía, con sólo 23 años.
Brillante octava plaza de Roberto Sánchez Mantecón
Quien también ha empezado muy bien la temporada ha sido Roberto Sánchez Mantecón. El triatleta de Manises, de 30 años, concluyó la prueba de Lanzarote en una meritoria octava posición. El deportista FER extrajo conclusiones muy positivas y esperanzadoras. Por ejemplo, su notable natación. Si Roberto no pierde demasiado tiempo en el agua, acumula muchas opciones de figurar entre los mejores. Precisamente, lo que ocurrió el pasado sábado, jornada en la que fue el tercero en el tramo de ciclismo y el 12º en el segmento de carrera pie. Además, se convirtió en el tercer español. Sólo fue superado por David Cantero y por el emergente Izan Edo. En suma, Sánchez Mantecón volvió a demostrar que sigue siendo competitivo. Ha destapado la nueva temporada con la buena dinámica que mostró en 2025. Empieza a mostrar detalles de ser casi incombustible. Al igual que Cantero, Roberto afrontará el próximo fin de semana la Copa del Mundo de Haikou, en China.