Por encima de un resultado concreto, más allá de un hito deportivo determinado, Laura Casabuena tiene un gran deseo para este curso 2026: que remitan las desgracias físicas, que desaparezcan las penalidades, que le respeten las lesiones. En suma, gozar de normalidad, de continuidad, de regularidad, todo aquello que no le ha acompañado durante los dos últimos años. Y especialmente, en la pasada temporada. La gimnasta FER volvió tocada de los Juegos Olímpicos de París. Pudo reaparecer en abril de 2025, en la Copa del Mundo de Jesolo, Italia. El regreso resultó efímero. Pocas semanas después, padeció un edema óseo tibial, contratiempo que le privó de participar en el Campeonato de Europa (en mayo, en Alemania).
Aunque no estaba plenamente recuperada, Laura Casabuena (Alcoi, 20 años) volvió a competir a mediados de septiembre. Y con buenas vibraciones. En la Copa del Mundo de París, un torneo que reunía una selecta participación, la gimnasta FER ofreció excelentes prestaciones y fue capaz de clasificarse para las finales en los dos aparatos que afrontó. Ocupó la 8ª plaza en barra de equilibrios y finalizó en el 7º puesto en el ejercicio de paralelas. Valiosos resultados pese a llevar medio año alejada de los tapices. De esta manera, Laura se reivindicaba de cara al Campeonato del Mundo, que iba a celebrarse a finales de octubre en Indonesia. Todo pasaba por lo que ocurriera en la última Copa del Mundo de 2025. Se desarrollaba en Hungría entre el 26 y el 28 de septiembre. Y ahí, volvieron las pesadillas, las turbulencias. De hecho, acabó en el hospital tras una caída en el ejercicio de paralelas. Casabuena se perdió el Mundial y fue operada del hombro derecho un viernes 7 de noviembre. Hablamos con la deportista alicantina tres meses después de pasar por el quirófano.
Mejor. Mi hombro ya va cogiendo más fuerza, más estabilidad. Pero todavía falta un tiempo para que esté totalmente recuperado.
Los de gimnasia propiamente dicha, todavía no. De momento, sigo con rehabilitación y preparación física.
Desde luego, porque llevo dos años con bastantes problemas y muy desfavorables. Sólo deseo que las lesiones me respeten todo lo que queda de ciclo, y poder ofrecer mi mejor gimnasia.
No lo sé con certeza. Yo estoy tranquila y no me quiero precipitar con la reaparición. Esta lesión me ha hecho más paciente. Cuando esté para volver, retomaré la gimnasia con más ganas que nunca. Dicho esto, espero estar bien a principios del verano y, de esta manera, poder llegar al Campeonato de Europa, que se celebra en Croacia a mediados de agosto. Y si no, habrá que esperar al Mundial, previsto en octubre en los Países Bajos.