Armas preparadas. Mentes prestas. Los hermanos Olangua, Asier y Darío, descuentan las horas para afrontar, este fin de semana, sus respectivos Campeonatos de España. La sede, Burgos. Asier, el sub-23. Darío, el junior… y el sub-23. Aunque ambos suelen competir en eventos de mucho mayor nivel (por ejemplo, en Copas del Mundo), los Nacionales siempre son torneos con un simbolismo especial. Motiva convertirse en campeón de España. Ilusiona erigirse en el mejor de la esgrima (en la modalidad de sable) doméstica. Por ello, Asier y Darío se trazan el ambicioso objetivo de colgarse la medalla de oro. De hecho, aparecen entre los favoritos. ‘Sólo’ necesitan tener el día, ‘leer’ y anticiparse a los movimientos de los oponentes, y ejecutar las mejores respuestas, los ataques más certeros, las estrategias precisas.
Asier Olangua
Asier Olangua (Valencia, 21 años) disputa el Campeonato de España sub-23 por segunda vez. Guarda un amargo recuerdo de la edición de 2025, en la que ocupó la 16ª plaza de 40 participantes. Es decir, en esta ocasión, busca desquite, revancha, reparación. A nivel internacional, desde que arrancó la temporada en el mes de noviembre, el mayor de los hermanos Olangua ha afrontado dos Copas del Mundo absolutas (Argelia, plaza 49º de 204, y Orleans, puesto 122º de 219) y el Grand Prix de Túnez (el 82º de 179). Es decir, se le resiste llegar a un tablón de 32 en un gran torneo internacional.
Llegará. En la Copa del Mundo celebrada el pasado mes de noviembre en Argelia, estuve más cerca que nunca de alcanzar ese top-32. En los dos cruces directos, superé a dos rivales italianos de gran nivel. Y en la tabla de 64, tras dominar todo el asalto, perdí 15-13 contra un ruso muy bueno. Aquella competición significó mucho para mí y me demostró que no estoy lejos de alcanzar eso, un top-32
Por supuesto, voy a por el oro, pero hay que tener en cuenta que casi la totalidad del equipo nacional de sable somos sub-23. Por tanto, hay mucha competencia y un podio no estaría nada mal.
A estas alturas, todavía no hay nada decidido. Todo dependerá de lo que ocurra en las próximas competiciones: el propio Campeonato de España y, sobre todo, las Copas del Mundo previstas en Padua y Budapest
Darío Olangua
Una vez pagado el peaje del salto desde la categoría cadete a la junior, Darío Olangua (Valencia, 18 años, segundo curso como junior) se siente más firme, más seguro. Así lo ha demostrado en las dos últimas Copas del Mundo. En diciembre, en Alemania, ocupó una notable 30ª plaza (de 270 tiradores). En enero, en Boston, estuvo cerca de repetir presencia en el tablón de 32 (puesto 39º de 133). Y hace escasas fechas, en Plovdiv, Bulgaria, se mostró más discreto y terminó el 85º (de 230). En 2025, Darío fue 5º en ambos Campeonatos de España, tanto en el junior, como en el sub-23. Este fin de semana, en Burgos, vuelve a doblar. Todo un ensayo de cara al Campeonato de Europa junior, previsto en Georgia a finales de este mes y en el que Darío será uno de los componentes de la selección española.
Sí, me noto más fuerte, más seguro. También está contribuyendo a esta sensación el entrenar con el equipo español en el CAR de Madrid.
En el junior, ocupar una plaza de podio sí o sí. Y, por supuesto, pelear por el oro. En el sub-23, donde ya mucha más dificultad y competencia, subir al podio ya supondría un buen resultado.
Acabar el Europeo junior entre los 16 primeros sería, sin duda, un gran logro. Vamos a ver de qué soy capaz, porque las dos últimas Copas del Mundo previas no se me han dado del todo bien. Sobre todo, la última, en Bulgaria.