Seguimos presentando un fin de semana repleto de competiciones internacionales del máximo nivel. Se avecina uno de los episodios deportivos más intensos y cosmopolitas del curso 2026. Ayer, nos ocupamos de las Copas del Mundo de piragüismo y tiro olímpico.En la primera, prevista, en Canadá, Bárbara Pardo buscará un nuevo podio en la prueba del K4-500m. En la segunda, que tendrá lugar en Italia, Andrés García y Manuel Murcia aspiran a mejorar los resultados de la anterior Copa del Mundo, la desarrollada en Kazajistán durante el mes de mayo y, sobre todo, desean conseguir el durísimo objetivo de convertirse en uno de los seis finalistas. Turno hoy para otra Copa del Mundo. En este caso, es de gimnasia rítmica y se celebra en Milán.
Falta apenas un mes para que la rítmica viva el momento culminante de la temporada. Dentro de cinco semanas, se celebrará en Alemania el Campeonato del Mundo, un evento que, en esta ocasión multiplica su trascendencia y relevancia. A la grandeza intrínseca a todo Campeonato del Mundo, se une, esta vez, la condición de torneo clasificatorio para los Juegos de Los Ángeles 2028. Este Mundial concede seis billetes olímpicos, a las tres primeras en la final individual all around, y a los tres primeros conjuntos tras la suma de los dos ejercicios en la gran final. Antes de ese instante cumbre de la actual temporada, el calendario ofrece una nueva Copa del Mundo, la que va a desarrollarse este fin de semana en Milán.
Hasta la ciudad italiana, viajan cuatro deportistas del Proyecto FER. Dos son las individuales Alba Bautista y Daniela Picó. Son las gimnastas que, a finales de mayo, ya estuvieron en el Campeonato de Europa, en Bulgaria, y las que, en principio, atesoran más opciones de ser convocadas para disputar el Campeonato del Mundo. Las otras dos gimnastas FER que van a afrontar esta Copa del Mundo de Milán son Lucía Muñoz Jaén y Marina Cortelles, componentes del conjunto nacional que, en el Europeo, hizo historia con el impresionante triplete de oros: en la final all around, y en las finales de los ejercicios de cinco pelotas y mazas y aros.
Así lo afrontan las individuales Alba y Daniela: “Estamos muy contentas por haber sido las gimnastas individuales seleccionadas para esta Copa del Mundo de Milán. Tenemos que corresponder a la confianza recibida. Estamos ya en la recta final de la temporada. Ya se nota el esfuerzo y el desgaste de los meses previos, pero merece la pena hacer un último esfuerzo. Esta Copa del Mundo de Milán es el último ensayo de calidad antes del Mundial. Por tanto, vayamos o no al Mundial de Alemania, nos la tomamos con la máxima seriedad”.
Así lo afrontan Lucía y Marina, componentes del conjunto: “Volvemos a competir después del impresionante e histórico Campeonato de Europa. Lo logrado en ese Europeo fue muy emocionante, casi inolvidable, pero ya hemos pasado página. Dentro de un mes, afrontaremos la gran cita del año, el Campeonato del Mundo, donde tenemos la primera oportunidad de asegurarnos el billete parta los Juegos Olímpicos de París. Sabemos que se espera mucho de nosotras. Más que presión y responsabilidad, debemos tomárnoslo como una motivación, privilegio y una oportunidad”.