Daniela Picó: otra perla de la gimnasia rítmica valenciana

Su hiperactividad, su extraordinaria flexibilidad, ser un puro nervio, la relación de amistad entre su padre y una de las principales entrenadoras del Club Gimnasia Rítmica de Alcoi… Son algunas de las razones que llevaron a Daniela Picó a iniciar, desde bien pequeña, con apenas 4 años, su vinculación con el deporte de las cintas, las pelotas, las mazas o los aros. Quién le iba a decir a aquella niña que, años después, y sin haber alcanzado todavía la mayoría de edad, ya se convertiría en una de las grandes figuras a nivel nacional. Porque sí, la nueva deportista FER forma parte del tridente que, en la actualidad, lidera la rítmica española. Comparte ese honor con las también embajadoras FER Alba Bautista y Lucía González.

Para los eruditos o, cuanto menos, para los seguidores de la gimnasia rítmica en España, Daniela Picó (Alcoi, alcanzará los 18 años en julio) no es ninguna desconocida. Ya había mostrado su talento y proyección en la categoría junior. Sin embargo, el punto de inflexión en su, todavía, joven carrera deportiva se produce en 2024. Primero, porque es reclutada por Alejandra Quereda para que se traslade desde León hasta el Centro de Alto Rendimiento de Madrid. Y después, porque, en ese mismo momento, abandona la modalidad de conjuntos para centrarse en la individual. Los éxitos o, cuanto menos, los buenos resultados no han tardado en llegar. Durante 2025, debutó a lo grande en el circuito de las Copas del Mundo. En la celebrada en Sofía, deslumbró. Fue novena en la general all around y rozó el podio (acabó cuarta) en la final de cintas. Semanas más tarde, disputó su primer Europeo absoluto. Y también ofreció excelentes prestaciones: 18ª plaza en el concurso general all around.

A la hora de presentarse y definirse, estas son algunas de sus palabras: “En el tapiz, vibro, casi floto. Me apasiona competir. Me encanta transmitir y emocionar con la combinación de la música y mi ejercicio. Y me encanta sentir al público en la grada. Todo ello compensa la dureza de este deporte. No descubro nada si digo que la rítmica es muy exigente y requiere mucho sacrificio, mucha fuerza. Y no sólo en lo físico; también, en lo mental” apunta Daniela, quien añade: “Los aparatos que más me gustan o con los que más cómoda me siento son el aro y las mazas, porque requieren de velocidad en los movimientos, de rapidez de reflejos, que es una de mis fortalezas. El que menos, la pelota. Me resulta más complejo porque exige mucha paciencia a la hora de manejarla. Y yo, paciencia… poca” (risas), comenta Daniela, quien aplica una gran dificultad y un considerable riesgo a todos sus ejercicios.

Con respecto a sus opciones en este ciclo olímpico, la nueva deportista FER no quiere compararse con sus compañeras Alba Bautista y Lucía González. Las tres luchamos por lo mismo. Lo único que puedo decir es que las respeto mucho, tanto porque son mayores y tienen más recorrido que yo, como porque aprendo de ellas cosas nuevas permanentemente. Casi todos los días, me aportan algo interesante. Para mí, es un honor compartir el día a día con Alba y Lucía”, señala Daniela Picó, cuyo gran objetivo para 2025 es ser convocada para el Campeonato del Mundo, que se celebra en Alemania en el mes de agosto. Sería su primer Mundial absoluto.

De momento, en lo que llevamos de 2025, Picó ya ha disputado dos Copas del Mundo. Estuvo en Sofía y en Bakú. Aunque casi calcó la clasificación en ambas competiciones (26ª y 27ª, respectivamente) recibió más puntuación en Bakú. Este próximo fin de semana, competirá en la Copa del Mundo de Portugal. Y, por supuesto, espera ser seleccionada (sería lo más lógico) para el Campeonato de Europa (finales de mayo, en Bulgaria). En cualquier caso, Daniela Picó es otro ejemplo de la inagotable y prolífica cantera de la rítmica valenciana. Y algún día, espera acercarse al nivel de sus dos grandes referencias: “Sofia Raffaelli, por su expresividad en el tapiz, y Darja Varfolomeev, campeona olímpica en París, por ser impecable en la ejecución técnica”. Daniela no pone límite a sus sueños.