Foto: Comité Olímpico Español (COE)
Arranca la segunda temporada de la nueva vida deportiva de Vega Gimeno. Retirada del baloncesto convencional desde hace casi dos años, y protagonista directa del inolvidable verano de 2024 (oro en el Europeo, plata olímpica), Vega sigue dispuesta a exprimir al máximo su vinculación con el 3×3. El curso pasado resultó experimental. La apuesta, pionera, novedosa, innovadora. La veterana deportista del Proyecto FER se entrenó en solitario, pero se rodeó de un equipo muy completo: un entrenador, un preparador físico, un fisioterapeuta y un nutricionista. Las conclusiones no pudieron ser más satisfactorias. Gimeno fue convocada para todas las grandes competiciones, ofreció unas excelentes prestaciones y se colgó dos nuevas medallas internacionales de prestigio.
Ahora, Vega (Valencia, 34 años) está dispuesta a repetir la grata experiencia del pasado curso 2025. El físico le respeta, la ilusión le acompaña, la motivación le empuja… Es decir, por el momento, no hay razones para abandonar a la selección española de baloncesto 3×3, cuyo circuito internacional se inicia este fin de semana con la celebración de la segunda edición de la Champions Cup. Al igual que el pasado año, la Champions Cup vuelve a desarrollarse en Tailandia y vuelve a reunir a ocho selecciones nacionales. Entre ellas, España, que en 2025 conquistó la medalla de plata tras caer en la final ante Canadá. El combinado español que va a afrontar la segunda edición de esta competición vuelve a ser el mágico cuarteto integrado por Sandra Ygueravide, Gracia Alonso de Armiño, Juana Camilion y, cómo no, Vega Gimeno, la gran capitana, la gran líder.
Así es, arranco mi segunda temporada desde que abandoné el baloncesto convencional y me centré, de forma exclusiva, en el 3×3 con una preparación personalizada e individualizada. Ahora, si cabe, lo tengo un poco más difícil porque he de compaginarlo con mis nuevas ocupaciones laborales. Es decir, he de ser aún más organizada, más metódica, más disciplinada, pero la motivación y las ganas siguen intactas. Y el físico me respeta. Por tanto, a por todas.
Por nombre, por ubicación en el calendario, no parece una competición tan importante, o no tiene el gancho que puedan tener un Europeo o un Mundial. Sin embargo, es un torneo del máximo nivel porque reúne a las ocho mejores selecciones de la temporada pasada. Yo, desde luego, si le concedo mucha importancia y prestigio.
Tengo muchísimas ganas de reencontrarme con todas ellas. Como he dicho en más de una ocasión, nuestras relaciones ya trascienden lo puramente deportivo. Nos tenemos un gran aprecio personal. Y sí, en la pista, nos conocemos tanto, hemos jugado juntas tantos torneos, hemos compartido tantas experiencias deportivas, que nos conocemos perfectamente. Ello es una gran ventaja. Y más, en este caso concreto, en el que sólo vamos a tener dos días de concentración antes de viajar.
Ni mucho menos. Al margen de muy buenas selecciones, Canadá y Azerbaiyán se nos dan históricamente mal. Y, además, Tailandia juega en casa, con lo que ello supone. En resumen, el grupo es muy duro. No será nada fácil acceder a semifinales.