Dentro del amplio y variopinto universo del atletismo, hay unas modalidades con una identidad propia. Con una personalidad peculiar. Son los lanzamientos largos: la jabalina, el disco y el martillo. Por sus características, no pueden integrarse en las competiciones que se desarrollan en pista corta. Por ello, cada año, por estas fechas, ofrecen una cita clásica, tradicional: el Campeonato de España de lanzamientos largos de invierno. Al igual que ocurrió en 2025, este torneo vuelve a celebrarse en Castelló de la Plana. Será este próximo fin de semana, desde el viernes hasta el domingo.
El Proyecto FER estará representado por Andrea Sales (Vall d’Alba, Castellón, 19 años). Andrea, especializada en lanzamiento de martillo, es una de las principales esperanzas del atletismo de la Comunitat Valenciana. Una condición ganada a pulso. Sobre todo, durante la pasada temporada. Tras un 2024 en blanco por culpa de las lesiones en ambas rodillas, la deportista FER se reivindicó el pasado curso. Andrea abrió 2025 con una plusmarca personal inferior a los 61 metros, pero su progresión resultó meteórica. 63,32m, 63,38m, 63,81m y 65,24m. La atleta FER fijó su mejor registro de la anterior campaña en esos 65,24m, un disparo conseguido en el Mitin de Castelló de la Plana, el 30 de mayo. Para su desgracia, la alegría no fue completa. Andrea no estuvo a su mejor nivel en el momento clave del curso: el Europeo sub-20.
Aquel traspiés, sin embargo, se ha revelado como un accidente. Porque la dinámica sigue siendo ascendente. Sales ha destapado 2026 con una nueva vuelta de tuerca. A finales de enero, en un control organizado por la Federación Valenciana, dio un paso más. Otro salto. Proyectó el martillo hasta los 66,39. Y días más tarde, en el Campeonato Autonómico lanzó el artefacto hasta los 66,29m. Es decir, Andrea, entrenada por el reconocido Toni Simarro no se detiene. No ceja. No cede. No afloja. Todo lo contrario. Avanza, crece. Y quiere seguir haciéndolo este fin de semana en su ciudad, ante su gente.
En lo físico, estoy bien. Cruzo los dedos, pero, por el momento, todo está en orden. La mejor prueba son los dos lanzamientos por encima de los 66 metros que he realizado hace algunas semanas.
Yo creo que este año podría rondar los 68,50m. De hecho, cuando hice 66,39m hace pocos días, no fue, ni mucho menos, un lanzamiento perfecto. De ahí, mi optimismo.
Le doy más importancia al absoluto, por supuesto. Hay más nivel, más competencia, más exigencia, más prestigio. Respetando a todas las participantes, por supuesto, sé que, si todo sale bien, debería de ser oro sub-23, pero, de inicio, no firmó el bronce absoluto.
En ese caso, deberíamos analizarlo bien, pero posiblemente optaría por competir en sub-23. Aquí tendría opciones de estar arriba, muchas más que en absoluto. Dicho esto, aún no tengo la marca exigida para absoluto, me piden 68m.
El Europeo absoluto al aire libre en Birmingham no es un objetivo perentorio, no me lo marco como una obligación. Dicho esto, tampoco lo descarto. Es difícil, porque he de rozar los 70 metros, pero tampoco es ninguna utopía.