Andrea Sales va muy en serio

Un colofón perfecto. Un epílogo impecable. Una rúbrica soñada. Andrea Sales cerró ayer de forma apoteósica la temporada invernal de 2026. Consolidó su fulgurante trayectoria. Apuntaló su incesante progresión. La deportista FER deslumbró en la Copa de Europa de lanzamientos, torneo celebrado en Chipre, y se colgó la medalla de plata en el concurso sub-23 de lanzamiento de martillo. Pero, además, lo hizo a lo grande, con honores. Se superó a sí misma y proyectó el artefacto más lejos que nunca. Andrea (Vall d’Alba, Castellón, 19 años) alcanzó los 68 metros y 91 centímetros, un espectacular registro con el que pulveriza el récord de España en la categoría sub-23, vigente e inalterable desde 2004.

Con este sonoro éxito, Andrea Sales no sólo confirma su estado de gracia. No sólo se perfila como la lanzadora del futuro. Además, restaña una herida. Salda una cuenta pendiente. Dentro de la bonanza y la prosperidad de los dos últimos años, aparecía una sola mácula. Se localizó en el Campeonato de Europa sub-20 del pasado verano, en Finlandia. En aquel evento, el más relevante de 2025, la atleta FER no ofreció su mejor nivel. Aquella decepción estaba pendiente de resarcimiento, de compensación. Ese desquite llegó el pasado fin de semana en la Copa de Europa de lanzamientos. Y con creces. Cabe recordar que la lanzadora castellonense es sub-23 de primer año. Y además las condiciones climatológicas, con viento y lluvia, no eran nada favorables. Todo ello concede, si cabe, más valor a su conquista.

Andrea Sales empieza a vislumbrar los 70 metros. Es decir, tiene motivos para soñar con la opción de clasificarse para el Campeonato de Europa al aire libre de este próximo verano, en Birmingham. Dispone de tres meses, desde mayo hasta julio, para alcanzar esa frontera mágica. Y por lo visto, no es ninguna utopía. Cada comparecencia se traduce en un zarpazo más, en un nuevo avance, en un paso adelante. Entrenada y coordinada por las sabias manos de Toni Simarro, la atleta FER no parece atisbar límites. Además, a su evolución deportiva, añade su madurez personal. La combinación perfecta.

“Esta competición empieza a convertirse en una de mis favoritas. En 2025, a pesar de ser todavía sub-20, ya participé en el torneo de la categoría sub-23 y quedé muy contenta. Es decir, volvía muy motivada por los buenos recuerdos del pasado año. Entre esa grata experiencia de la temporada anterior, mi gran estado de forma y la confianza que tengo sabía que podía hacerlo bien y que podía enganchar un lanzamiento muy largo Y, la verdad, todo salió a la perfección. A pesar de que el día no acompañó y de que hacía mucho viento, proyecté el martillo casi hasta los 69 metros, marca personal y récord de España sub-23. Es la mejor forma de cerrar esta primera parte del año y es el mejor estímulo para afrontar la temporada de aire libre soñando con todo”, comenta Andrea Sales, una de las nuevas sensaciones de los lanzamientos en el atletismo español.