Lo habitual en casi todos los deportes es que sean los Campeonatos de España los torneos clave a la hora de establecer las selecciones o convocatorias para afrontar los grandes torneos internacionales de cada temporada. No es algo coincidente en todas las modalidades, pero sí, en la mayoría. Sin embargo, como en casi todo, hay excepciones. Uno de los deportes que se desmarcan de ese convencionalismo es el piragüismo. En este caso, hay un evento que supera en importancia al Nacional de verano. Es interno. No tiene trascendencia pública. Pero es vital.
Se le conoce como el Selectivo. En él, los y las mejores palistas españolas se miden entre sí para tomar posiciones, para reivindicarse, para ganarse un puesto de cara a los grandes eventos internacionales del curso: Copas del Mundo, Campeonatos de Europa y Campeonatos del Mundo, tanto absolutos como de la categoría sub-23. En esta ocasión, se desarrolla durante este próximo fin de semana, entre el 6 y el 8 de marzo, en Trasona, Asturias. En juego, gran parte de las opciones para hacerse con los billetes que permitan disputar las Copas del Mundo de Hungría y Alemania, a mediados de mayo. Con posterioridad, llegarán el Europeo (10-14 de junio en Portugal) y el Mundial (26-30 de agosto, en Polonia). En cuanto a la categoría sub-23, los grandes torneos del curso son el Mundial (1-5 de julio, en Polonia) y el Europeo (23-26 de julio, en Hungría).
Entre las aspirantes a hacerse con los preciados pasaportes para todos estos torneos, dos deportistas FER: Barbara Pardo (Antella, Valencia, 26 años) y María Martínez (Algemesí, 18 años). Con respecto a Bárbara, a pesar de los impresionantes éxitos alcanzados en 2024 (trilogía mágica de podios en Copa del Mundo, oro, Campeonato de Europa, plata, y Campeonato del Mundo, oro), “he de volver a participar en este Selectivo y ganarme la plaza. Ni más ni menos que lo que han de hacer el resto de chicas o aspirantes. Soy optimista y aspiro a estar entre las tres primeras en la prueba del K1-500m. Si lo consigo, me valdrá para revalidar mi presencia en la embarcación del K4-500m de las tres grandes competiciones internacionales. Si, por el motivo que fuera, no se me diera bien y no acabara entre las tres o cuatro primeras, aún podría ir a los grandes eventos internacionales, porque, en última instancia, es potestativo del seleccionador español la configuración de las embarcaciones para el Europeo y el Mundial. En todo caso, no creo que sea necesario llegar a ese nivel. Me sigo encontrándome muy bien y estoy convencida de que acaré la prueba ensayo del K1-500M entre las mejores”, comenta Bárbara Pardo.
Por su parte, María Martínez Koshytska, una de las gratas sorpresas y revelaciones del FER 2025, se adentra en una campaña particularmente difícil y exigente. María (Algemesí, 18 años) da el salto a la categoría sub-23. Al abarcar cinco temporadas, el primer curso como sub-23 representa un gran desafío. “Soy consciente de ello. En piragüismo, el año del tránsito desde junior a sub-23 es el más complejo de todos. Además, he abandonado Asturias, donde he estado muy cómoda en los dos últimos años, y me he trasladado al CEAR de Sevilla, donde me he encontrado un escenario totalmente novedoso. Frente a todos estos cambios, no hay más secreto que poner más esfuerzo y trabajo”, comenta la joven palista de Algemesí, quien añade: “Espero que me salga un buen Selectivo y, por qué no, estar entre las 18 primeras a nivel global. No obstante, mi principal objetivo es ser de las mejores sub-23, logro que tampoco será fácil, para hacerme un hueco en las embarcaciones que irán al Mundial y al Europeo de esta categoría”, señala, para finalizar, María. En suma, todo preparado para que el piragüismo se vuelva a poner en marcha. Asturias es el trampolín hacia los torneos más espectaculares del año.