Lola Riera y Teresa Bueso: felicidad en el pasado, ambición para el futuro

Aunque no sean de las más mediáticas, las selecciones femeninas de hockey hierba y rugby 7 adquirieron un mayor protagonismo durante el pasado verano. Una notoriedad más que justificada. Una celebridad derivada de dos grandes resultados en sendos Campeonatos del Mundo.

En ambos casos, el Proyecto FER estuvo representado. Por una parte, Lola Riera fue partícipe del bronce mundialista conquistado por el combinado nacional de hockey en Londres, el mayor hito logrado por el equipo español tras el oro obtenido en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Por otra, Teresa Bueso contribuyó decisivamente a la meritoria quinta plaza firmada por las “Leonas” en San Francisco, un registro que, aunque no mejoraba la cuarta plaza de Moscú 2013, atesora un enorme valor y demuestra el alto nivel alcanzado por el conjunto nacional de rugby 7. En ambos casos, estos precedentes representan inmejorables perspectivas de cara al gran objetivo de disputar los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Lo de la selección de hockey hierba en el Mundial de Londres de 2018 fue lo más parecido a una explosión. A una irrupción. La propia Lola Riera lo reconocía pocos días después: “Si antes de empezar el Campeonato nos dicen que vamos a ser medallistas, no nos lo hubiéramos creído. Pero, a medida que transcurrió el torneo, fuimos mejorando, nos lo fuimos creyendo y acabamos en el podio. Y no disputamos la final por verdadera mala suerte”, rememora la componente del Proyecto FER.

Si antes de empezar el Mundial nos dicen que vamos a ser medallistas, no nos lo hubiéramos creído. No disputamos la final por mala suerte.

Lola Riera

Para la deportista valenciana, de 27 años, este bronce mundialista no solo tuvo una enorme valía en el momento de su consecución; “además, es todo un espaldarazo para nuestro futuro más inmediato. Nos concede más confianza y autoestima para las próximas competiciones. Nos hacía falta un logro de esta dimensión para despojarnos de complejos y autoconvencernos de nuestras capacidades y posibilidades”, comenta Lola, pieza básica, casi indiscutible, en el combinado nacional.

Dos meses más tarde, del 16 al 25 de agosto, llegará el Campeonato de Europa en Bélgica, “donde, tras el bronce en el Mundial, hemos de ser ambiciosas y optar a medalla”, comenta Lola Riera. No menos gratificante ha sido el año 2018 para Teresa Bueso, integrante de la selección española de rugby 7. Durante el pasado mes de julio, la deportista valenciana ahuyentó en San Francisco todos los fantasmas que la perseguían durante los últimos tiempos. En 2016, una grave lesión de rodilla le privó de disputar los Juegos Olímpicos de Río. En 2017, una dolencia en su mano derecha le impidió participar en el Campeonato del Mundo de rugby 15. En 2018, todo cambió para la componente FER.

“La quinta plaza en el Mundial de San Francisco nos supo a gloria. El nivel del evento era tremendo. Ese quinto lugar nos reafirmó en el trabajo que estamos desarrollando y nos ratificó que somos muy competitivas”, indica Teresa Bueso, de 21 años. La valenciana ya lleva 3 temporadas en los Estados Unidos, en cuya Universidad Lindenwood de Missouri estudia el Grado de Sport Management. Por este motivo, lo normal es que Teresa no dispute ninguna de las 5 Series Mundiales femeninas del curso 18-19, pero sí esté a disposición del valenciano Pedro de Matías, seleccionador nacional, para las 2 fases que integran el Campeonato de Europa, previstas ambas para el próximo verano.

“Con la selección, éste es mi objetivo de cara al próximo año. Además, en el Europeo, podríamos conseguir nuestra clasificación para los Juegos de Tokio. Me perdí por lesión los de Río y estoy muy ilusionada con los de 2020”, concluye Bueso. Para Lola y Teresa, 2018 ha sido un gran año. Sin embargo, para ambas, lo mejor está por llegar.

 

La quinta plaza en el Mundial de San Francisco nos supo a gloria.

Teresa Bueso