Fotos: IFSC (International Federation of Sport Climbing)
Una ilusión permanente. Un sueño constante. Desde que, a principios de año, conoció que el Campeonato de Europa absoluto de escalada bloque se celebraba en Barcelona, Manuel Antonio Pastor no ha dejado de pensar en este evento. El joven deportista alicantino (Elche, 19 años) daba rienda suelta a su fantasía. No sólo se veía participando y compitiendo sin complejos con los mejores escaladores del Viejo Continente. Además, se emocionaba con la motivación de tener en la grada a sus familiares y amigos, a los que quería brindar una alegría mayúscula. Todas esas imágenes en su mente dejarán de ser fabulaciones y se convertirán en realidad en apenas 24 horas. Porque, desde este viernes Manuel Antonio Pastor afrontará su primer Campeonato de Europa absoluto. Una nueva conquista que añadir a su progresión.
De momento, el año 2026 está ofreciendo todo tipo de resultados, de sensaciones, de estados de ánimo. Un sube y baja acorde con el incesante carrusel de competiciones en el que Manuel Pastor se encuentra inmerso desde principios del curso. En general, han predominado las alegrías. Como las experimentadas en la Copa de Europa de Lituania (11ª plaza de 93 competidores), en la Copa de Europa de Eslovaquia (8º puesto de 90 escaladores) y en la Copa del Mundo de Madrid, convertida en la primera Copa del Mundo en la que fue capaz de alcanzar las semifinales tras una excepcional 9ª posición en la jornada clasificatoria. Por contra, se llevó una decepción en el Campeonato de Europa sub-21. En un torneo de ‘su Liga’, no mostró el nivel esperado y quedó lejos de las ocho primeras plazas, las que conceden billete de finalistas. Así se expresa Manuel Pastor horas antes de afrontar su primer Europeo absoluto de bloque.
Un 7, un notable. Ha habido momentos y resultados de todo tipo, pero, en líneas generales, estoy moderadamente satisfecho.
En la Copa del Mundo absoluta de Madrid. Hice un 9º en la clasificatoria, lo cual me sonó a proeza total. Luego, en la semifinal, no estuve tan brillante, pero pasar a la semifinal en mi primera Copa del Mundo fue una inmensa alegría. Además, me acompañaron en las gradas amigos y familiares.
Sí, lo reconozco. Era uno de los momentos de la temporada y no estuve a la altura. A veces, un exceso de ilusiones y expectativas te pasa factura. No competí como debía y ya está. No hay excusas.
Con mi mejor versión, podemos esperar un buen resultado. Si rindo como en las Copas del Mundo de Praga y Madrid, me veo, seguro, en las semifinales y, por qué no, con opciones de meterme entre los ocho finalistas.
Diría muchos, porque hay muchos, pero me quedaría con estos tres: con los franceses Mejdi Schalck y Sam Avezou, y con el británico Toby Roberts.
En principio, si no hay novedades, disputaré el Campeonato de España absoluto a finales de septiembre. Con esta competición, daré por finalizada la temporada.