El Himno de la Alegría es el himno de Europa. Por ello, en un fin de semana marcado por la celebración de diversos certámenes continentales, esta composición musical ha sonado con fuerza en el Proyecto FER. Alegría, dicha y felicidad gracias a los excelentes resultados conquistados por Bárbara Pardo, en piragüismo, y por Roberto Sánchez Mantecón y Héctor Catalá, en triatlón convencional y paralímpico, respectivamente. Para empezar, hoy, nos centramos en el éxito de Bárbara Pardo
Bárbara Pardo, un oro (casi) cantado
Se veía venir. Se vislumbraba. Se barruntaba. Durante el mes de mayo, el K4-500m español consiguió sendas medallas de plata en dos Copas del Mundo. Tanto en Hungría como en Alemania, el cuarteto nacional sólo fue superado por China y se convirtió en la mejor embarcación europea. Con estos precedentes, y con el espectacular nivel exhibido desde 2025, era muy factible, nada utópico, que el equipo español lograra la medalla de oro en el Europeo, torneo celebrado este reciente fin de semana en Portugal. Así fue. Así ocurrió. Bárbara Pardo y sus tres compañeras de embarcación (Sara Ouzande, Lucía Val y Daniela García) se proclamaron campeonas de Europa. El conjunto nacional no solo fue el mejor de los 16 combinados participantes. Además, en la gran final, obtuvo una considerable ventaja sobre todos los rivales. Un nuevo éxito. Uno más que añadir a la lustrosa colección de triunfos inaugurada la pasada temporada.
Porque el recorrido de este K4-500m español desde 2025 causa perplejidad, asombro y admiración. Se encuentra en su particular nube de felicidad. Está firmando hitos históricos. Hasta el pasado año, nunca un cuarteto femenino español se había proclamado campeón del mundo. Y hasta el pasado sábado, nunca un K4-500m femenino nacional había logrado la medalla de oro en un Campeonato de Europa. Superar, y con suficiencia, con autoridad, a rivales como Polonia, Bielorrusia, Hungría o Alemania, entre otros, son palabras mayores. Lo impensable se ha convertido en real. Y, sobre todo, en habitual, en usual. Precisamente, es la regularidad alcanzada por la embarcación lo más sorprendente.
“Qué puedo decir. Que estamos en un sueño constante. Sabíamos que, si estábamos concentradas y perfectamente compenetradas, podíamos ser campeonas de Europa. Pero claro, por mucho que lo hagamos perfecto, por mucho que lo bordemos, hay tanto nivel… Nunca sabes si algún cuarteto puede superarte. El caso es que las sensaciones fueron muy buenas desde el primer momento. En apenas un año, nos hemos convertido en el primer K4 femenino español en ser campeón del mundo y de Europa. Poco más se puede añadir. Quién me lo iba a decir a principios de 2025. Pero todavía queda temporada por delante. Aún no hemos terminado. Aún quedan retos por afrontar y queremos más», comenta la valenciana Bárbara Pardo (Antella, 26 años)
Estos desafíos a los que alude Bárbara son los siguientes: entre el 9 y el 12 de julio, se disputará en Canadá la tercera y última Copa del Mundo. Y a finales de agosto, entre el 26 y el 30, tendrá lugar en Polonia la gran cita del curso, el Campeonato del Mundo. Dos nuevas citas de envergadura para que la embarcación española se consolida, más si cabe, en la cima internacional y para que siga dando pasos hacia un objetivo cada vez más alcanzable: la presencia en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.