Foto: Mike Lee - KLC fotos for World Rugby
27 de septiembre de 2024. Dubái. Partido de rugby 15 entre las selecciones de España y Madagascar. Son las coordenadas espaciotemporales en las que María Calvo Balaguer (Moncada, 26 años) sufrió la peor experiencia de su vida deportiva. El destino se interpuso en su camino de una forma cruel, abrupta, brusca, dolorosa. Durante un lance del juego, se destrozó la rodilla izquierda. Rotura total del ligamento cruzado anterior y del menisco externo. “Desde el primer minuto, ya sabía que el percance era grave. Mejor dicho, gravísimo. El dolor era intenso, insoportable. Tanto físico como anímico. A los pocos días, cuando me confirmaron el diagnóstico, más que desolación, porque ya lo intuía, experimenté rabia, desesperación e impotencia. Me operaron a mediados de octubre. Faltaba menos de un año para la celebración del Campeonato del Mundo de rugby 15, un evento que me hacía una gran ilusión. De hecho, al intentar llegar a ese Mundial, forcé y arriesgué más de la cuenta. Por ese motivo, he tardado más en recuperarme” rememora María.
La deportista FER se ha enfrentado a un escenario desconocido. Nunca había tenido una lesión de este tipo. Ni siquiera, de un alcance aproximado. Tampoco se había visto obligada a pasar por el quirófano. “Ha sido una vivencia dura. Tras el impacto inicial, como antes comentaba, la motivación de querer llegar al Mundial de rugby 15 del mes de agosto me dio ciertos ánimos y energía, pero había jornadas en las que el bajón anímico era inevitable”, apunta la jugadora valenciana, quien añade: “Pese a todo, haciendo un balance general, lo he llevado mejor de lo esperado. Con mis altibajos, por supuesto, pero con más entereza de la que podía imaginar. Esta larga travesía por el desierto me ha permitido conocerme mejor, tanto en lo personal como en lo deportivo”, explica.
Casi año y medio después, si como parece, es convocada, María está en condiciones de reaparecer dentro de un mes, en Montevideo. En este caso, con la selección de rugby seven, inmersa en la aventura de volver a la cima internacional de este deporte. Durante el curso 2025, el combinado nacional, del que sí formó parte en todo momento la también deportista FER Juana Stella, no pudo mantener la plaza en la máxima categoría de las Series Mundiales, reducida, ahora, de doce a ocho combinados. Pero, al menos, sí logró meterse en el segundo escalón, en el segundo nivel.
En esta ‘Segunda División’ femenina del seven internacional 2026, van a disputarse tres jornadas. La primera ya se ha celebrado. Tuvo lugar en Kenia el pasado fin de semana. La segunda está prevista en Montevideo (21-22 de marzo). Y la tercera, en Sao Paulo (28-29 de marzo). En cada fase, participarán seis selecciones. Entre ellas, España, que en Kenia ocupó la tercera plaza. A la conclusión de estos tres capítulos, los cuatro mejores de estos seis combinados se ganarán el derecho a unirse a los ocho de la primera categoría y a disputar las tres Series finales, en las que se dirimirán el título de este curso 25-26 y la presencia, o no, entre los ocho mejores (los ocho del primer nivel) para la campaña 26-27. Esas tres grandes Series finales se celebrarán en Hong Kong (17-19 de abril), en Valladolid (29-31 de mayo) y en Burdeos (5-7 de junio).
“Soy muy optimista. Creo que conseguir una de las cuatro plazas para disputar las tres Series finales está a nuestro alcance. En total, somos seis selecciones, Y de las seis, cuatro pasan a esas tres grandes finales. Nos veo muy preparadas. El equipo está entrenando muy bien, con mucha cohesión y concentración. De hecho, en Kenia, fuimos terceras. Ojalá nos clasifiquemos para las citas de Hong Kong, Valladolid y Burdeos. Y una vez allí, de los 12 combinados, hemos de ser una de las ocho primeras para estar en 2027 en la máxima categoría. Si quedamos entre el 9 y el 12, regresaremos a nuestra situación actual”. Con respecto a si hay cierta psicosis por la rodilla, María no habla de miedo, “porque me siento bien físicamente y la rodilla responde. Estoy entrenando con normalidad desde principios de año y cada día gano más confianza”, señala María Calvo. La pesadilla llega a su fin.