Silvia Navarro y Lara González: desde Llíria a los Juegos de Tokio

La larga espera llega a su fin. Un año después de su aplazamiento, Llíria podrá acoger el Preolímpico de balonmano femenino (19-21 de marzo). Por desgracia, la crisis sanitaria impedirá una masiva presencia de seguidores en las gradas del pabellón Pla de l’Arc. Y por desgracia, finalmente, no serán cuatro, sino tres las selecciones presentes: España, Suecia y Argentina. A última hora, Senegal ha causado bajo. Pese a todo ello, la recompensa es más que preciada. En juego, dos billetes para los Juegos Olímpicos de Tokio de este próximo verano.

Felizmente, la oportunidad vuelve a presentarse. Aunque sea con poca afición, la Comunitat Valenciana puede impulsarnos hacia Tokio"

Lara González

Para toda la selección española, este torneo encierra una enorme trascendencia. No obstante, hay dos jugadoras especialmente motivadas y emocionadas durante estos días previos al evento. Son las valencianas Silvia Navarro y Lara González. Ambas también son componentes del Proyecto FER. “Hace un año, cuando nos dijeron que el Preolímpico se posponía, nos llevamos una tremenda decepción. Es fácilmente imaginable la ilusión que nos hacía la posibilidad de conseguir en nuestra tierra la clasificación para los Juegos Olímpicos. Felizmente, la oportunidad vuelve a presentarse. Aunque sea con poca afición, la Comunitat Valenciana puede impulsarnos hacia Tokio. Jugar en casa, pese a que sea con las gradas semivacías, ha de ser un impulso anímico y emocional”, comenta la alicantina Lara González.

Selección femenina de balonmano

El Preolímpico va a disputarse con el formato de liguilla. Es decir, cada selección jugará dos encuentros. Las dos primeras clasificadas accederán a los Juegos de Tokio. La teoría señala que las indiscutibles favoritas son España y Suecia. “Asumimos ese cartel, pero tenemos que demostrarlo sobre la pista, con hechos. Además, debemos gestionar una doble presión, la ser candidatas al pasaporte olímpico y la de jugar en casa. Pero creo que estamos perfectamente capacitadas. Todas somos conscientes de lo que hay en juego”, señala Silvia Navarro, la incombustible portera de la selección española y que, curiosamente, cumple años, 42, el día 20 de marzo, en plena celebración del torneo. “La clasificación olímpica sería uno de los mejores regalos de mi vida”, indica la longeva deportista valenciana

La clasificación olímpica sería uno de los mejores regalos de mi vida”

Silvia Navarro

En el caso de que conquisten el ansiado billete, Silvia Navarro disputará sus terceros Juegos Olímpicos. En Londres 2012, contribuyó a la medalla de bronce lograda por el combinado nacional. En Río 2016, ya con Lara González como compañera de equipo, el combinado español concluyó en la sexta posición. En los dos últimos grandes eventos internacionales, Las Guerreras han experimentado sensaciones contradictorias. En diciembre de 2019, hicieron vibrar a toda la afición con una histórica medalla de plata en el Campeonato del Mundo disputado en Japón. Las dos deportistas FER rozaron el oro tras aquel polémico desenlace en la final contra Holanda. Por contra, hace apenas tres meses, tuvieron que conformarse con una discreta novena posición en el Campeonato de Europa desarrollado en Dinamarca. “El Europeo de finales de 2020 no responde a la realidad. Aunque no estuvimos a nuestro nivel, fue un torneo muy distorsionado por toda la crisis sanitaria. Ahora, llegamos más rodadas y adaptadas al actual escenario. Seguro que lo hacemos mejor. Tengo plena confianza en el equipo y seguro que nos vamos a clasificar”, comenta Lara González.

Por último, con respecto a los Juegos de Tokio, Silvia Navarro se muestra categórica: “por lo que a mí respecta, no necesitamos confirmación de que se van a celebrar. Estoy segura de que va a ser así. Ahora, sólo falta que, en pocos días, cumplamos con nuestro deber y nos clasifiquemos. Somos conscientes de que van a ser unos Juegos anómalos. Los y las deportistas seremos los primeros en lamentarlo y sufrirlo, pero seguirán siendo unos Juegos Olímpicos, lo máximo para todas nosotras”, concluye Silvia Navarro, para quien Tokio puede ser un fin de trayecto tras un viaje tan largo como exitoso.